Detenido en Tenerife por atacar a una recepcionista con un spray y sustraer más de 500 euros

SANTA CRUZ DE TENERIFE, 06 (EUROPA PRESS)

Un hombre de 27 de edad ha sido detenido por la Guardia Civil como presunto autor de un delito de robo con violencia e intimidación a raíz de una denuncia que fue interpuesta hace un mes por un robo perpetrado en la recepción de un hotel de la zona de Costa del Silencio, en el término municipal de Arona (Tenerife), según informó la Benemérita en una nota.

Los hechos se produjeron cuando el hombre atacó a la recepcionista de un hotel, que en ese momento se encontraba trabajando, rociándole con un spray en la cara que le produjo un gran picor en los ojos y la nariz. En ese momento en que la mujer no podía defenderse, aprovechó para acercarse y sustraer de la caja 525 euros. Investigaciones posteriores de la Unidad de Investigación de la Guardia Civil dieron resultado y el hombre ha sido detenido y puesto a disposición judicial.

En Playa de Las Américas, agentes del Puesto de la Guardia Civil han detenido a dos jóvenes, uno menor de edad, ambos vecinos de Arona, como presuntos autores de un delito de robo con fuerza en las cosas. Los jóvenes consiguieron colarse en el garaje de una comunidad de vecinos donde forzaron diez vehículos de los que sustrajeron siete gafas de sol con sus fundas, una linterna y una cámara de fotos que ya se han recuperado para su devolución a los dueños.

Por otro lado, la Unidad Orgánica de la Policía Judicial de Santa Cruz de Tenerife ha detenido a un hombre, de 22 años de edad y vecino de la capital, como presunto autor de un delito de robo con fuerza en las cosas. El hecho fue cometido hace aproximadamente un mes en un taller, cuando el hombre consiguió acceder al mismo rompiendo el bombín de la cerradura de la puerta de entrada al local, sustrayendo un vehículo así como diverso material eléctrico.

Por último, en Granadillla de Abona, otro joven de 19 años de edad y vecino de San Miguel de Abona, ha sido detenido como presunto autor de un delito de robo con fuerza en las cosas. Una testigo dio alerta a la Guardia Civil de que una persona se encontraba accediendo a una vivienda colindante de la que no era propietario. A la llegada de la patrulla, el joven se escondió en un patio de la comunidad, pudiendo la patrulla de agentes dar con él y detenerlo.

Un registro posterior de la casa del joven dio como resultado el hallazgo de objetos que habían sido sustraídos de varias viviendas. El modus operandi era siempre el mismo, y consistía en aprovechar las horas laborales de los residentes para acceder por la fuerza a los domicilios y robar los efectos.