Detenido tras una persecución, un joven con un kilo y cuarto de hachís, 7.400 euros y dos armas

SANTANDER, 15 (EUROPA PRESS)

Efectivos de la Policía Nacional de Santander detuvieron el pasado miércoles, día 13, a un joven de 25 años de edad, identificado como C.P.G, un presunto traficante de hachís que operaba en la capital cántabra y al que ocuparon kilo y cuarto de hachís; 7.400 euros; una balanza de precisión, y dos armas: un revolver y una pistola.

El sospechoso fue arrestado en la calle con casi un kilo de droga y, en el registro de su domicilio, le incautaron el resto del hachís. Antes de esta detención, el joven ya estuvo de tenido por tráfico de drogas en el año 2004, y en ocho ocasiones le habían levantando actas de incautación al ocuparle pequeñas cantidades de sustancias estupefacientes.

Según la información facilitada hoy por la Jefatura de Policía, el arresto se efectuó a las 0,45 horas del día 13, cuando los efectivos policiales de Seguridad Ciudadana patrullaban en servicio de prevención de la delincuencia.

Vieron entonces al sospechoso en la calle Vargas de Santander y, como ya le conocían porque anteriormente le habían incautado pequeñas cantidades de droga que, según decía, eran para su consumo, le dieron el alto, pero salió corriendo de inmediato.

Los policiales le persiguieron por la Alameda de Oviedo y la calle San Fernando, deteniéndole poco después, pese a que opuso resistencia. Cuando le cachearon le encontraron dos pastillas de hachís que escondía en los pantalones, con un peso de 900 gramos.

Trasladado a Jefatura, se hicieron cargo de él los agentes del Grupo de Estupefacientes, que también le conocían porque le habían arrestado en el año 2004 por tráfico de drogas.

REGISTRO EN EL DOMICILIO

La Policía realizó después un registro en su casa, situada en la calle Floranes, y allí incautaron el resto del hachís, ya listo para la venta en trozos o "pepas culeras", así como una pequeña cantidad de cocaína, una balanza de precisión, el machete con el que cortaba la droga y otros útiles típicos del tráfico de estupefacientes. Además le ocuparon 7.400 euros en billetes de cien y cincuenta, y le incautaron dos armas: un revolver de perdigones de 4,5 milímetros y una pistola de gas con munición y funda.

Aunque el detenido, que ha pasado a disposición judicial, declaró que la droga era para su consumo y para unos amigos que le hicieron un encargo, la Brigada de Estupefacientes no tiene duda de que el joven se dedica al tráfico de hachís y, por la cocaína que le han ocupado junto a los útiles para guardarla y conservarla, piensan que también se dedica al menudeo de esta droga.