El empresario detenido en Galicia por el doble crimen de Cálig (Castellón) pasa a disposición judicial

CASTELLÓN, 29 (EUROPA PRESS)

El empresario detenido en Galicia por su presunta implicación en el doble crimen de Càlig (Castellón) en junio de 2005, I.L.H., pasó hoy a disposición judicial. El último apresado por el doble asesinato presta ya declaración en el juzgado de primera instancia e instrucción número 1 de Vinaròs, según confirmaron a Europa Press fuentes de la Guardia Civil.

El empresario fue detenido en su empresa, Zielsa Construcciones, ubicada en Santiago de Compostela, a última hora de la tarde del martes como presunto inductor de la muerte de la pareja de jóvenes.

El pasado día 22 de mayo la titular del juzgado de primera instancia e instrucción número 1 de Vinaròs (Castellón) decretó el ingreso en prisión provisional, comunicada y sin fianza, de las que hasta la fecha eran las últimas tres personas detenidas por su presunta implicación en los hechos, que se unen a una cuarta ya condenada por ello.

La jueza, tras tomar declaración a estos detenidos, ordenó su traslado a un centro penitenciario, donde permanecerán mientras se instruye la causa abierta por dos delitos de asesinato en la que se mantienen imputados.

Así, agentes de la Guardia Civil detuvieron el 19 de mayo a un hombre y a una mujer en el marco de las investigaciones llevadas a cabo con motivo del crimen de Yalennys Valero de 23 años --con la que el empresario compostelano supuestamente mantuvo una relación sentimental-- y Juan Manuel Mata, de 25 años, cometido con arma de fuego en el interior de una vivienda de Càlig el 12 de junio de 2005.

La detención de Antonio M.T., de 52 años y vecino de Castellón de la Plana, se llevó a cabo en el marco de la investigación llevada a cabo por la Guardia Civil encaminada a la identificación y detención del segundo presunto autor material de los hechos, ya que por el doble crimen ya había sido condenado a 46 años de prisión una primera persona, Emilio P.R..

La otra detenida en esta segunda fase por la Guardia Civil era la ciudadana de la república checa Michaela D., de 36 años, esposa del ya condenado y que fue detenida junto a su marido en octubre de 2006 por un delito de encubrimiento. La recogida de nuevos indicios y testimonios permitieron la detención de estas dos personas.

Esa misma semana se detuvo a una tercera persona por su presunta implicación en el crimen, aunque según indicó el delegado del Gobierno en la Comunitat Valenciana, Ricardo Peralta, este último hombre detenido, que había sido arrestado por los mismos hechos en 2005, "no fue autor material de los hechos, pero sí tiene una participación en la comisión del delito, tal y como indican las pruebas".