La Policía detiene a 16 miembros de una misma familia que vendía drogas en la Cañada Real (Madrid)

MADRID, 26 (EUROPA PRESS) Agentes de Policía Nacional han desarticulado un grupo organizado dedicado al tráfico de sustancias estupefacientes en la Cañada Real Galiana, mediante la detención de 16 personas de una misma familia. En la operación se han decomisado cerca de 290.000 euros, ocho vehículos de alta gama, diversos útiles para la preparación y manipulación de la droga, joyas, varias armas de fuego y abundante munición. La investigación se inició a principios del mes de noviembre del pasado año a raíz de unas informaciones que apuntaban la existencia de un clan, conocido como "clan de los Emilios", compuesto por una veintena de personas presuntamente dedicadas al tráfico de drogas, en una parcela situada en la Cañada Real. Desde un primer momento, los investigadores se encontraron numerosos obstáculos debido a la gran cantidad de personas que se encontraban custodiando los alrededores y las especiales características del lugar. Como consecuencia del trabajo policial pudo comprobarse que esta parcela funcionaba desde las ocho de la mañana hasta altas horas de la noche, si bien la mayor afluencia de consumidores se producía al mediodía, por la tarde y, principalmente, los fines de semana. Asimismo, los agentes lograron verificar el gran trasiego de personas que accedían al interior de la parcela, bien a pie o bien en las denominadas "cundas", vehículos que trasladan a los toxicómanos desde la ciudad a los poblados de la droga. Diariamente contabilizaron unas 250 personas, lo que ponía de manifiesto la ingente cantidad de droga que el "clan de los Emilios" distribuía cada jornada. Su "modus operandi" no dejaba nada al azar. Los hombres del grupo que se encontraban en el exterior de la parcela eran los encargados de captar a los toxicómanos, a los que acompañaban al interior del patio por el único portón de entrada. Dentro había otra persona de la organización, que, tras cerrar convenientemente la puerta, les indicaba a los consumidores la vivienda donde se producía la venta. En el interior de la vivienda el intercambio lo efectuaban las mujeres que, en el caso de una intervención policial, se desprendían de la droga tirándola por el retrete, dentro de una estufa con fuego que tenían para tal fin o en cacerolas con aceite hirviendo. Una vez realizada la venta, los toxicómanos abandonaban la parcela por el mismo portón de entrada. Dentro de esta finca, disponían de varias viviendas: unas se utilizaban para la venta y manejaban escasas dosis de droga que iban reponiendo progresivamente, en tanto que otras acumulaban cantidades grandes de sustancias estupefacientes y el dinero obtenido del tráfico. De esta forma, minimizaban las pérdidas que pudieran originarse como consecuencia de los hurtos o de la intervención de la policía. En el curso de la investigación desarrollada en Madrid, los agentes se pusieron en contacto con investigadores de Cáceres, ya que gran parte de las ganancias generadas por el tráfico de estupefacientes podría encontrarse en un domicilio que la organización poseía en una localidad de esta provincia. Dicha vivienda se encontraba a nombre de dos de los ahora detenidos. Con apoyo de la Unidades de Intervención Policial y Guías Caninos, y con el preceptivo mandamiento judicial, se realizaron registros en las viviendas de la Cañada Real y en una localidad de Cáceres. Los agentes se incautaron de un total de 290.000 euros, ocho vehículos de alta gama, numerosas joyas, dos carabinas, una pistola simulada, abundante munición y más de cincuenta gramos de distintas drogas. La operación ha sido realizada por la Sección Operativa de Policía Judicial de la Comisaría de Villa de Vallecas y por la Sección de Estupefacientes de la Brigada Provincial de Policía Judicial de Cáceres.