Los sindicatos atribuyen los cupos de arresto de inmigrantes al afán por "manipular" las cifras de delincuencia

MADRID, 16 (EUROPA PRESS) Todos los sindicatos policiales coincidieron hoy en señalar al Ministerio del Interior como el origen de las instrucciones para detener a un cupo semanal de inmigrantes por distrito y lo enmarcaron en el afán del departamento que dirige Alfredo Pérez Rubalcaba por "manipular" las cifras de delincuencia que luego presenta públicamente. Según adelantó ayer Europa Press, una nota interna de la comisaría de Villa de Vallecas trasladaba las instrucciones impartidas desde la Jefatura Superior de Policía de Madrid, relativas la detención de un cupo semanal de inmigrantes en situación irregular. "Extranjeros: en base a la población de cada distrito, hay que hacer un número de detenidos. Villa Vallecas, objetivo = 35. Si no los hay, se va a buscarlos fuera del distrito", recoge la nota. Esta, además, dice que hay que dar preferencia a los marroquíes para su ingreso en los CIE porque es más barato repatriarlos. Los representantes de la Policía coinciden en exculpar al jefe superior de Madrid, Carlos Rubio, y al resto de mandos que han recibido esas instrucciones porque proceden de la Dirección General. Con todo, la Confederación Española de Policía (CEP) y el Sindicato Profesional de Policía (SPP) inciden en que el 85 por ciento de los irregulares que ingresan en los Centros de Internamiento de Extranjeros (CIE) tienen antecedentes penales o policiales que sobrepasan el hecho de no tener 'papeles'. Sin embargo, el secretario general del Sindicato Unificado de Policía (SUP), José Manuel Sánchez Fornet, exigió a Interior que detalle cuántos inmigrantes ilegales detiene, de éstos cuantos envía a los Centros de Internamiento de Extranjeros (CIE) para su repatriación y, por último, cuántos son finalmente repatriados. Según los cálculos que traslado Sánchez Fornet a Europa Press, el resultado de repatriados ronda el "uno por ciento" de los detenidos por estancia irregular y, para eso, los agentes que patrullan las calles "pierden miles de horas en realizar los trámites burocráticos". "Hay que revisar la política de seguridad seguridad ciudadana que se basa en una justificación estadística", remachó Sánchez Fornet. "DEL 'PAPELES PARA TODOS' A LA DUREZA" Para la Confederación Española de Policía (CEP), las instrucciones impartidas desde Interior suponen "una asfixiante presión estadística" para las plantillas de Policía, que terminan atendiendo al cumplimiento de esos objetivos en lugar de mejorar "cualitativamente" la seguridad ciudadana. "A pesar de haber prometido en las dos últimas campañas electorales la máxima transparencia, sólo conocemos resultados genéricos (de delincuencia), sin desagregar, anunciados con cuentagotas y sin que previamente se haya consesuaco los criterios para su elaboración, en la línea de lo que ya se hace en otros países europeos", critica la CEP. Para este sindicato, el Gobierno ha protagonizado "un cambio radical desde aquel famoso 'papeles par todos' de 2005 hasta el establecimiento de la actual política de dureza". En la misma línea, el SPP tacha la estadística realizada por Interior de "absolutamente opaca y manejada caprichosamente" por el equipo de Rubalcaba. "Hace que el trabajo de una institución valorada socialmente como es el Cuerpo Nacional de Policía, se vea puesto en tela de juicio por el capricho del político de turno", añade. SPP: "RUBIO HA ACTUADO DE FORMA ABSOLUTAMENTE PROFESIONAL". El SPP dice que Rubio ha actuado de forma "absolutamente profesional" y califica de "inadecuada e inoperante" la Ley de Extranjería. "Lo hemos denunciado tanto los policías, encargados de hacerla cumplir, como los sindicatos, y el Gobierno se opone a su modificación, en los aspectos que los técnicos le han sugerido reiteradamente", concluye. El único sindicato policial que carga contra Rubio es la Unión Federal de Policía (UFP), que acusa al jefe superior de tener "una obsesión con los inmigrantes". "Los policías están hasta las narices y de los nervios", indicó, para criticar que estas actuaciones tienen un carácter "casi racista" y preguntarse cuántos delitos han bajado en las estadísticas de la Comunidad de Madrid a costa de detener inmigrantes en situación irregular.