Acaip denuncia suicidios, sobredosis y agresiones a funcionarios en la cárcel de Soto del Real (Madrid)

Una interna del Módulo de Madres a una funcionaria: "Te voy a separar la cabeza del cuerpo" MADRID, 13 (EUROPA PRESS) El sindicato de prisiones Acaip denunció hoy el suicidio de dos internos, los diversos casos de sobredosis y las numerosas agresiones a funcionarios que se han dado en la madrileña cárcel de Soto del Real durante los últimos meses. La situación "insostenible" que sufre el centro se debe, a su juicio, al hacinamiento de presos, que llegan a doblar su capacidad prevista, a la pésima gestión y a las "malas" condiciones laborales de los trabajadores dedicados a labores de vigilancia. Acaip detalló en un comunicado el "caos" que vive la cárcel de Soto del Real y entre los "graves" acontecimientos sucedidos desde el mes de noviembre citó el caso del preso J.L. quien falleció el pasado 24 de enero a causa de una sobredosis. Unos días antes, el 11 de enero, E.R. aprovechó a quitarse la vida cuando se quedó sólo en la celda, tras pedir un permiso para estudiar el temario de la UNED, universidad en la que estaba matriculado. Mejor suerte corrió otro recluso, que el pasado 7 de febrero fue reanimado por el médico de guardia de la prisión, después de sufrir una sobredosis. En este sentido, el sindicato expuso la "sobreocupación" del módulo 'libre de drogas', en el que, dice, han ingresado 38 internos que no pertenecen a la comunidad terapéutica. "Al carecer de celdas libres la dirección decidió ingresarlos en este módulo tirando por la borda años y años de trabajo de muchos profesionales", criticó. La organización también advirtió del "plante" que protagonizaron las internas del Módulo de Madres el pasado 27 de diciembre. Al parecer, una de ellas olvidó el biberón de su hijo en el departamento, por lo que una funcionaria le ofreció otro y le informó de que el módulo no volvería a abrir hasta la hora de comer, siguiendo órdenes del Reglamento Penitenciario. La reclusa expresó su desacuerdo con esta actuación e "instigó al resto de internas a hacer un plante". Según Acaip, las convictas llegaron a amenazar de muerte a las trabajadoras y llegaron a decir: "Te voy a separar la cabeza del cuerpo". Ante el calibre que iban adquiriendo los hechos, las funcionarias se refugiaron en la cabina de seguridad, mientras las internas habrían colocado a sus hijos "a modo de poner fin al altercado. Las protestantes no han sufrido ninguna sanción ni han sido trasladadas de centro pues "al ser madres no pueden cumplir la sanción", advirtió la asociación. BAJAS MÉDICAS DE FUNCIONARIOS El sindicato informa además de las diversas agresiones que han sufrido funcionarios de la prisión en los últimos meses. En este sentido, describe cómo un recluso, que no había acudido al recuento de las nueve de la mañana, dio "dos puñetazos sin mediar palabra" al funcionario que acudió a su celda para comprobar su estado. A causa de las lesiones sufridas en el ojo, en el pómulo y la rotura de un dedo, el trabajador se encuentra de baja médica. Acaip también citó los ataques que sufrieron otros tres funcionarios entre los meses de septiembre y diciembre. Como consecuencia de ellas, un Jefe de Servicio resultó con una "luxación de costilla flotante", un funcionario fue operado por la rotura de un dedo, y otro trabajador fue "agarrado por el cuello con una fuerza descomunal" y "lanzado contra el suelo" por un interno, que no quería ser trasladado a otro centro penitenciario. A pesar de estos casos, los funcionarios "siguen" sin recibir formación en técnicas de defensa y son alejados de medidas de seguridad como cascos, escudos, esposas o defensas de goma, artículos que "se guardan en Jefatura de Servicios bajo llave a cientos de metros de distancia de la zona donde se encuentran los internos y sufren estas agresiones". La organización, que cifra en 1960 el número de reclusos en Soto del Real --concebida para 1008 presos--, advirtió de que en los días en que la secretaria general de Instituciones Penitenciarias, Mercedes Gallizo, visita el centro, el subdirector "llama a los funcionarios que están descansando para reforzar el servicio y luego les recompensa con tres días libres". "Algunos compañeros desean que venga con más frecuencia Doña Mercedes Gallizo pues esos días da gusto trabajar", señaló, para indicar que el resto de días muchos funcionarios son destinados a trámites burocráticos, en lugar de a labores de vigilancia. Finalmente, Acaip acusó a la dirección de la prisión de "intentar ocultar" esta problemática al "negarse" a levantar acta de las reuniones sindicales donde se denuncian los hechos mencionados, bajo el argumento de que "la ley no obliga a levantar acta de estas reuniones".