Acaip estudia movilizaciones para protestar por la "dramática situación" de los centros penitenciarios

VALENCIA, 24 (EUROPA PRESS)

La Administración de Instituciones Penitenciarias (Acaip), sindicato mayoritario en el ámbito de prisiones, ha convocado asambleas informativas de funcionarios para estudiar la iniciación de movilizaciones en los diferentes centros. Con ellas, se pretende denunciar "la dramática situación" que se vive en las instituciones penitenciarias, según informaron fuentes de la organización en un comunicado.

En Valencia, la asamblea de funcionarios tendrá lugar mañana, lunes. A ella están convocados todos los afiliados del sindicato en Picassent (casi el 60 por ciento de los 1.000 funcionarios del centro), además de trabajadores de otros centros, como Castellón y Albocàsser. Así, en su transcurso se estudiará llevar a cabo "cuantas medidas de presión sean necesarias, para poner freno a los males endémicos que sufren los centros penitenciarios".

Acaip destacó el incremento de la población reclusa, que según indicó, "está alcanzando niveles hasta ahora nunca conocidos". Sin embargo, "el número de funcionarios se mantiene, o incluso en algunos centros disminuye", añadió. Por esta razón, aseguró que los funcionarios de prisiones "ya no pueden garantizar su integridad física, ni la de los internos a su cargo".

En este sentido, el sindicato recordó que los "incidentes" regimentales en las prisiones "se han disparado". "Cada día se producen más amenazas y agresiones a trabajadores penitenciarios y a internos", recordó. Así, denunció "la incapacidad política" de los máximos responsables de prisiones, ya que según indicó "no saben defender los incrementos de plantilla, que ellos mismos reconocen necesarios en privado, ante los distintos organismos ministeriales".

En otro orden de asuntos, los trabajadores de Acaip protestaron por el recorte "salvaje" en medios penitenciarios que consideraron "necesarios". Entre ellos, se refirieron a "la poca inversión" en el mantenimiento de los centros, algo que según señalaron "contribuirá a una rápida degradación de los mismos".

Por el contrario, denunciaron que se producen "auténticos despilfarros de dinero" al instalar "televisores de plasma en las celdas de los centros de nueva construcción, o comprando bicicletas de montaña de más de 750 euros, para que los internos de algún centro hagan 'salidas terapéuticas' a balnearios o a restaurantes típicos", protestaron. A estos gastos, añadieron "el incremento del número de altos cargos y asesores nombrados 'a dedo'".

Además, la organización indicó que a los funcionarios "se les impone, en contra del criterio de todos los profesionales de la institución, una unificación de escalas que obliga a trabajar en módulos con internos de distinto sexo", explicó. En opinión de los trabajadores, esta medida "puede conllevar problemas, no solo en el caso de incidentes regimentales, sino en el funcionamiento diario de las prisiones", ya que, según explicó, "se dificulta todavía más la gestión diaria de personal en los centros penitenciarios".

EXPULSIÓN DE LAS MESAS DE NEGOCIACIÓN

Por otro lado, Acaip denunció el "incumplimiento" de los acuerdos alcanzados entre la Administración y los sindicatos, unos acuerdos que según explicó "no son de tipo económico, sino que permitirían una organización más racional en el funcionamiento de los centros, y una adecuación de los funcionarios que prestan servicio en contacto directo con los internos", añadió.

Así, también se recordó que el sindicato Acaip, mayoritario en el ámbito --representa al 50 por ciento del colectivo, atendiendo a las últimas elecciones sindicales-- ha sido "expulsado" de las mesas de negociación de las condiciones de trabajo para funcionarios penitenciarios, con la connivencia de CCOO, CSIF y UGT.

En definitiva, los funcionarios de prisiones aseguraron estar "hartos" de la situación de las instituciones penitenciarios, donde "reciben agresiones, que según los responsables de prisiones, van en el sueldo". Asimismo, protestaron también por "el desprecio de muchos de sus superiores, la degradación diaria de los centros, la no renovación del material de seguridad, el derroche en programas inútiles de entretenimiento para los internos y la falta de medios materiales y efectivos humanos en los centros", concluyó Acaip.