El detenido que llamó a Al Yazira para denunciar su situación en Guantánamo podría ser castigado

MADRID, 16 (EUROPA PRESS)

Mohamad al Qurani, el detenido en la base militar estadounidense de Guantánamo, en Cuba, que llamó a la cadena Al Yazira para denunciar que había sido objeto de abusos por parte de los guardias del centro de detención después de que el presidente norteamericano, Barack Obama, prometiera el fin de las torturas por parte de las fuerzas de seguridad de su país, podría ser objeto de un castigo por su conducta.

Según informa hoy la cadena qatarí, el detenido, que llamó al cámara de Al Yazira Sami al Hajj --quien a su vez pasó más de seis años en Guantánamo--, podría ser castigado, si bien las autoridades del centro de detención no precisaron a la corresponsal de la televisión de qué modo.

El portavoz de Guantánamo, el comandante Brook Dewalt, explicó a Al Yazira que "todos los detenidos tienen permiso para realizar llamadas semanalmente". Para ello, indicó, "los detenidos dan los nombres de sus familias y sus números de teléfono". "Si un prisionero llamara a alguien que no fuera un familiar, eso significaría una violación de la política" del centro de detención, añadió Dewalt.

Por otra parte, en cuanto a las denuncias realizadas por Al Qurani en su llamada, quien dijo haber sido maltratado casi a diario recibiendo golpes de los guardias, que emplearon también gases lacrimógenos, Dewalt dijo que las autoridades de Guantánamo no tienen pruebas que respalden estas acusaciones.

En enero, un juez estadounidense ordenó la liberación de Al Qurani, que tenía sólo 15 años cuando fue capturado en Pakistán en 2001, tras considerar que no había pruebas que justificaran su detención. Actualmente se encuentra en un centro separado en Guantánamo, Camp Iguana, donde se traslada a los prisioneros después de que se aprueba su liberación y antes de su traslado.

Por otra parte, Al Yazira subrayó el hecho de que el Departamento de Estado norteamericano no haya realizado comentarios sobre las denuncias de Al Qurani, de nacionalidad chadiana. En su llamada telefónica, éste denunció que los malos tratos "comenzaron unos 20 días" antes de que Obama se convirtiera en nuevo presidente el 20 de enero y "desde entonces he sido objeto de ellos casi a diario".

La cadena subraya que el segundo día en la Casa Blanca, Obama ordenó el cierre de Guantánamo y que los prisioneros que se encuentra en la base --unos 200-- fueran tratado de acuerdo con las Convenciones de Ginebra, que prohíben los abusos a detenidos. En este sentido, Jaled al Anisi, miembro del Comité Internacional para la Defensa de los Detenidos de Guantánamo, se mostró sorprendido al conocer que los abusos continuaron después de que Obama llegó al poder.

"Pensamos que la situación sería mejor en Guantánamo después de que Obama llegó a la Casa Blanca y su orden de que cesara la tortura", declaró el letrado a Al Yazira. "Hemos descubierto que la situación se ha convertido en peor que antes", afirmó. "La gente se ha estado comportando mal con los detenidos, más de lo que lo hicieron durante la Administración Bush", aseveró.