Los presos de Navalcarnero pasaron 2 días sin comer en protesta a un nueva medida que prohíbe "sentarse donde quieran"

MADRID, 27 (EUROPA PRESS)

Los presos del centro penitenciario Madrid IV Navalcarnero han permanecido en huelga de hambre los días 23 y 24 de abril por la nueva normativa del centro que prohíbe a los internos sentarse a comer "donde quieran", como llevaban haciendo desde hace más de 15 años, informó hoy el sindicato de prisiones Acaip. Además, se obliga a los funcionarios a cerrar la sala de televisión--lugar donde los del segundo turno esperaban para comer-- con el fin de que los presos hagan cola en la puerta hasta que los del primer turno hayan terminado.

Hasta ahora los internos podían ocupar la silla que quisieran en el comedor, pero el pasado 23 de abril la dirección del centro penitenciario ordenó a los funcionarios modificar la forma en la que se reparte la comida. De esta manera se pretende que los presos vayan ocupando las mesas en orden de llegada, lo que hace que se sienten a comer "cada día con una persona diferente".

Esta medida no sentó muy bien a los internos que, tras conocer los cambios, "se negaron" a entrar en el comedor. Tras el acto de protesta, la dirección ordenó que no se les diera de comer si éstos "no pasaban" al comedor y, además, que se tirara "a la basura" la cantidad que había sobrado.

El conflicto siguió aumentando y, tras desobedecer en repetidas ocasiones las órdenes de todos los mandos del centro, la dirección, como medida de represalia, mandó a cinco internos a las "celdas de aislamiento". No obstante, esta iniciativa tampoco calmó los ánimos y al día siguiente 140 internos se volvieron a negar a comer, por lo que su comida terminó en el contenedor.

UNA MEDIDA MÁS "INOPERATIVA"

En este sentido, el sindicato de prisiones Acaip denunció la nueva normativa ya que, a su juicio, no es entendible "el motivo" para cambiar algo que venía "funcionando bien" desde hacía años y que "no daba problemas". Asimismo, el sindicato afirmó que este sistema es "mucho más inoperativo" por el nivel de hacinamiento que "padece" el centro y la "falta de espacio en el comedor".

"Creemos que la dirección pretende crear problemas donde no los había, incumpliendo así una máxima dentro de la vida en prisión: los problemas en la cárcel vienen solos, no es necesario ir a buscarlos", indicó Acaip, al tiempo que explicó que para un mando o un funcionario lo principal es "resolver los problemas cuando se presenten, no crearlos".

Por ello, el colectivo denunció que son los funcionarios de vigilancia los que tienen "que solucionar los conflictos" y no los directivos que dan órdenes y luego se van "tranquilamente a sus casas". Asimismo, Acaip mostró su preocupación con la polémica suscitada por la nueva norma ya que los funcionarios "no pueden dar la razón" a los presos porque supondría la "quiebra del principio de autoridad" dentro del Centro Penitenciario.

Por último, el sindicato informó que en los próximos días entregarán una queja a la Secretaría General contra la dirección del Centro por considerar "irresponsable" que las autoridades de la cárcel "alteren la convivencia ordenada" y pongan en "peligro" la seguridad del recinto penitenciario.