El jefe del TSJM comió y habló del "caso Gürtel" con Granados

MADRID (Reuters) - El presidente del Tribunal Superior de Justicia de Madrid (TSJM), Francisco Javier Vieira, reconoció el jueves que habló del "caso Gürtel" en una comida con el consejero madrileño Francisco Granados, un día antes de que su tribunal asumiera la investigación de una trama de corrupción que ha salpicado el Partido Popular.

"¿Que se hablara (sobre Gürtel)? Pues probablemente salió alguna cuestión sobre este tema, pero evidentemente (...) serían cuestiones iguales que las que se comunican a los periodistas en otro momento", declaró a los periodistas quitando importancia al encuentro después de que el diario Público afirmara que había sido una comida secreta.

Vieira rechazó que la comida con Granados, que es consejero de Presidencia, Interior y Justicia de la Comunidad de Madrid, además un alto cargo del Partido Popular madrileño, fuera secreta.

"De reservado absolutamente nada, de secreta absolutamente nada", aseguró.

"Es una comida enmarcada en lo que son mis obligaciones como presidente del Tribunal Superior de Justicia (...) tener una relación cordial con aquellas personas que tienen una relación con la administración de justicia", afirmó al término de un desayuno informativo del nuevo ministro de Justicia, Francisco Caamaño.

El TSJM puntualizó en un comunicado emitido posteriormente que el almuerzo no era secreto, se produjo en un restaurante frecuentado con regularidad por diferentes personalidades y en la mesa de al lado estaba un conocido periodista que saludó a Granados, quien le presentó a Vieira.

El TSJM asumió el martes de manos del juez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón la competencia de un caso del que se están siendo investigados altos cargos del PP por el presunto cobro de importantes cantidades de dinero por mediar para la adjudicación de contratos a empresas implicadas en la trama, dedicadas principalmente a la organización de eventos.

Se trata de cinco diputados regionales del PP - tres de Madrid y dos de Valencia -, del tesorero del partido y senador Luis Bárcenas y del eurodiputado Gerardo Galeote, sobre los que habría indicios de delito por haber recibido supuestamente grandes sumas de las sociedades de Francisco Correa, presunto cabecilla de una trama que tiene más de 50 imputados.

DIMISIÓN

Uno de los diputados regionales implicados, Benjamín Martín Vasco, dimitió el jueves de su cargo de portavoz adjunto del PP en la Asamblea de Madrid para no perjudicar a su partido, pero no renuncia a su acta de diputado, informó una portavoz del grupo parlamentario madrileño.

Martín Vasco ya renunció en febrero a la presidencia de la comisión parlamentaria que investigó una presunta trama de espionaje a altos cargos madrileños.

Aunque el "caso Gürtel" está en este momento en manos del TSJM, parte de la investigación ha sido remitida al Tribunal Superior de Justicia de Valencia, y la posible implicación de Bárcenas y Galeote podría suponer finalmente que asumiese el caso el Tribunal Supremo.

El TSJM precisó que su presidente no es el instructor del "caso Gürtel", sino que el responsable es el magistrado Antonio Pedreira.

El presidente del PP, Mariano Rajoy, defendió el jueves la inocencia de Bárcenas y Galeote, y recordó que no han sido acusados formalmente de nada.

"Estas dos personas (..) no están imputadas por ningún tribunal, no están acusados por nadie, la propia fiscalía le ha dicho al juez Garzón que no mande el asunto al Tribunal Supremo porque cree que no hay indicios suficientes contra estas dos personas. Ellos afirman su inocencia y yo estoy convencido de que nadie podrá probar que no son inocentes", afirmó en Vitoria.

ECOS DE LA CACERÍA

La comida de Vieira y Granados ha recordado a la polémica creada por la cacería a la que asistieron en plena instrucción del caso Garzón y el dimitido ministro de Justicia Mariano Fernández Bermejo.

El PP arremetió entonces contra ambos, y Bermejo, que asistió a la cacería sin la licencia reglamentaria, acabó dimitiendo a finales de febrero.

Preguntado sobre la polémica, Caamaño, conocido por su perfil moderado y conciliador, aseguró que él siempre confiaba en la responsabilidad de los cargos públicos y en el buen ejercicio de sus funciones, y consideró que no había que mezclar siempre justicia y política ni formular "imputaciones o conjeturas".

"Yo creo que verter desde otros contextos sospechas sobre personas que ejercen cargos públicos en el ejercicio de sus funciones y con absoluta responsabilidad, que se produzcan este tipo de encuentros sin mayores elementos en que fundamentarse, es aventurarse en exceso", declaró.