Granados ve cinco diferencias entre su comida con Vieira y la cacería de Bermejo

  • Madrid, 2 abr (EFE).- El consejero de Presidencia, Justicia e Interior, Francisco Granados, ha defendido hoy su "comida de trabajo" con el presidente del Tribunal Superior de Justicia de Madrid (TSJM), Francisco Javier Vieira, y ha señalado cinco "diferencias con la famosa cacería del juez socialista y el ministro furtivo".

Granados ve cinco diferencias entre su comida con Vieira y la cacería de Bermejo

Granados ve cinco diferencias entre su comida con Vieira y la cacería de Bermejo

Madrid, 2 abr (EFE).- El consejero de Presidencia, Justicia e Interior, Francisco Granados, ha defendido hoy su "comida de trabajo" con el presidente del Tribunal Superior de Justicia de Madrid (TSJM), Francisco Javier Vieira, y ha señalado cinco "diferencias con la famosa cacería del juez socialista y el ministro furtivo".

Granados se ha referido a este asunto durante una interpelación sobre política de Seguridad en el pleno de la Asamblea, en la que ha acusado a los socialistas de utilizar su almuerzo con Vieira para "practicar su deporte favorito, que es insidiar".

El consejero ha sostenido que las "diferencias" con la cacería del ex ministro Bermejo y el juez Garzón son: que su comida ha sido una "reunión estrictamente de trabajo y no de ocio"; y que ha tenido lugar con una "persona que nunca ha sido candidata" de su partido.

También, que éste (Vieira) es una persona "intachable" y "elegida por unanimidad de todos los miembros del Consejero General del Poder Judicial, los cuales están indignados por las declaraciones del PSOE"; y que "ni decide sobre el asunto (Gürtel), ni encausa, ni instruye, ni juzga, ni mete a nadie en la cárcel".

La última diferencia -ha dicho- es que la decisión que un día después de esa comida adoptó el TSJM (asumir la investigación del caso Gürtel) "es contraria a los intereses de los acusados del PP".

Según el consejero, las únicas "similitudes" con el encuentro entre Bermejo y Garzón son: que "aquí también hay una cacería, que es la que ha decretado el secretario general socialista contra mí", y que "la comida fue sin licencia, como cazó el ministro".

Granados se ha mostrado convencido de que el secretario general del Partido Socialista de Madrid (PSM-PSOE), Tomás Gómez, tiene "fantasmas que vienen a verle" y por eso "tiene esa obsesión enfermiza" con él.

La portavoz de Seguridad del grupo socialista, Encarnación Moya, se ha preguntado si en ese almuerzo "habrán espiado" a Granados y "cómo es posible" que éste "no haya presentado aún su dimisión".

Para Moya la comida del consejero con el presidente del TSJM un día antes de que este tribunal asumiera la investigación del caso Gürtel es "la guinda del pastel" y "la gota que ha colmado el vaso" de la gestión "errática", "caótica", "generadora de conflictos", "prepotente" y "sin transparencia" de Francisco Granados.

La portavoz socialista ha recordado los argumentos que empleó y las declaraciones que hizo en su día la presidenta regional, Esperanza Aguirre, para pedir la dimisión de Bermejo y ha sostenido que "por coherencia" se los debería aplicar a su consejero.

En el debate ha participado el portavoz adjunto de IU en la Asamblea, Miguel Reneses, que le ha dicho a Granados que es un "error" que trate de "defenderse con el 'y tú más'".

"La cacería fue un error poco presentable y esta comida es igual de error y de impresentable. Les pido que sean igual de coherentes y que no utilicen la ley del embudo. Si aquella cacería costó dieciséis recursos y querellas a un juez y la dimisión de un ministro, a usted esto le tiene que costar algo, aunque sabemos que hará lo que haga falta para justificarlo", ha continuado.

Por su parte, la diputada del PP Cristina Cifuentes ha aseverado que "todos los ciudadanos saben que no es lo mismo" esta comida que la cacería de Bermejo y Garzón y que "lo que tratan de hacer (los socialistas) es una vergüenza, aunque no se la crea nadie".

Cifuentes se ha mostrado convencida de la "estrategia" del PSOE de "echar todo contra el consejero" está "fracasando" y de que "los ciudadanos ya no se creen la película".