Perú confirma la presencia del líder opositor venezolano Manuel Rosales en Lima

  • Lima, 21 abr (EFE).- El Gobierno peruano confirmó hoy la presencia en Lima del líder de la oposición venezolana Manuel Rosales, quien huyó de su país para evitar un juicio por corrupción en el que no ve garantías, aunque precisó que el alcalde de Maracaibo ingresó al país como turista y aún no ha pedido asilo.

Lima, 21 abr (EFE).- El Gobierno peruano confirmó hoy la presencia en Lima del líder de la oposición venezolana Manuel Rosales, quien huyó de su país para evitar un juicio por corrupción en el que no ve garantías, aunque precisó que el alcalde de Maracaibo ingresó al país como turista y aún no ha pedido asilo.

En declaraciones a Efe, el canciller peruano, José Antonio García Belaúnde, confirmó que Rosales "entró como turista" a Perú, en una fecha que no precisó.

Puntualizó que el asilo político aún "no lo ha solicitado", por lo que "en estos momentos, su condición es de turista".

El diario limeño El Comercio publicó hoy que Rosales, quien se encuentra en la clandestinidad y es procesado en Venezuela por un presunto caso de corrupción, que él considera un "juicio político", habría iniciado la búsqueda de contactos a nivel del Gobierno y del Congreso de Perú, además de partidos y empresarios, para intentar conseguir asilo en este país.

El alcalde de Maracaibo, quien habría ingresado a Perú el domingo pasado, también habría solicitado asilo a otros países y probablemente definirá esta semana su país de residencia, agregó el diario.

Se cree que Rosales se encuentra alojado en una casa de familiares en Lima a la espera de realizar un pronunciamiento público, un acto al que el político venezolano tiene derecho a realizar en su calidad de turista, aclaró García Belaúnde.

El canciller peruano también dijo que Rosales aún "no ha manifestado su intención de pedir asilo", pero en caso de que decida iniciar este trámite, García Belaúnde aseguró que su petición será evaluada por una comisión que determinará si corresponde o no otorgarle este estatus.

El jefe de la diplomacia peruana manifestó que Venezuela no ha emitido una orden de captura contra Rosales, porque "si ha entrado al Perú como turista significa que no ha habido una requisitoria internacional".

"Venezuela sólo puede pedir, a través de sus jueces (el retorno de Rosales), y eso lo evaluará la Corte en Perú", subrayó García Belaúnde al precisar que se trataría de un proceso similar al que siguió la Justicia peruana en Chile para extraditar al ex presidente peruano Alberto Fujimori, condenado a 25 años de cárcel por abusos a los derechos humanos en el país andino.

La llegada de Rosales se da en momentos en que las relaciones entre Lima y Caracas marchan por buen camino, tras la crisis diplomática generada por el cruce de insultos protagonizados en 2006 por el presidente peruano, Alan García, y su colega venezolano, Hugo Chávez, que derivó en la retirada temporal de sus embajadores.

García Belaúnde confió en que la presencia de Rosales en Lima no cause malestar entre ambos Gobiernos, ya que actualmente "las relaciones están normal, se desarrollan perfectamente bien, hay una buena comunicación entre el presidente García y el presidente Chávez".

"Todo marcha bien, no hay nubes en el panorama y espero que siga así, despejado", remarcó.

Rosales, quien fue gobernador reelecto del estado petrolero del Zulia, fronterizo con Colombia, se encuentra en la clandestinidad desde la pasada semana, en "resguardo de su seguridad", según su partido opositor Un Nuevo Tiempo (UNT).

El presidente Chávez ha señalado reiteradamente su intención de encarcelar a Rosales, a quien ha vinculado en numerosas ocasiones no sólo con la corrupción, sino también con el "narcotráfico y el paramilitarismo".

En las últimas semanas, el cerco a la oposición venezolana se ha venido estrechando con la detención, entre otros personajes de la política de ese país, del ex ministro de Defensa y antiguo aliado de Chávez, el general Raúl Baduel, también por un supuesto caso de corrupción.

En años recientes, Perú ha concedido asilo político a opositores venezolanos como al presidente de la Confederación de Trabajadores de Venezuela (CTV), Carlos Ortega, fugado en 2006 de la prisión donde cumplía condena por "rebelión".

Y al ex gobernador de Yaracuy Eduardo Lapi García procesado por presuntas licitaciones irregulares con empresas contratistas.