El Congreso de Economía y Cultura pide más coordinación entre ministerios

BARCELONA, 22 (EUROPA PRESS)

El primer Congreso de Economía y Cultura que se clausuró este mediodía en Barcelona llegó a tres resoluciones, entre ellas, pedir al Gobierno de España y a su presidente, José Luís Rodríguez Zapatero, la creación de una comisión interministerial de economía y cultura para aumentar la coordinación entre ambos.

Además, solicitarán a la Generalitat y a su presidente, José Montilla, que incluyan las industrias culturales en el Acuerdo Estratégico para la internacionalización, la calidad de la ocupación y la competitividad de la economía catalana.

El conseller de Cultura y Medios de Comunicación, Joan Manuel Tresserras, presidió hoy la clausura del congreso y apoyó públicamente estas resoluciones, tanto a título personal como institucional.

El presidente de la comisión de Cultura de la Cámara de Comercio de Barcelona --organizadora del congreso--, Pere Vicens, aseguró hoy que la comisión que preside elevará estas resoluciones al Comité Ejecutivo y al Pleno de la Cámara.

La tercera y última resolución es el ofrecimiento de la Casa Llotja de Mar, sede de la Cámara de Comercio de Barcelona, para albergar la segunda edición Congreso de Economía y Cultura con ocasión de la presidencia española de la Unión Europea (UE), en el primer semestre del año que viene.

"En muchos congresos se hacen declaraciones que quedan muy bien pero que no llegan a ninguna parte", aseguró Vicens, y el presidente de la Cámara, Miquel Valls, precisó que, algunas conclusiones de las ponencias fueron que la cultura es más importante "que los ladrillos" para salir de la crisis, que es necesario invertir en cultura para impulsar a otros sectores económicos y que si bien hay que discutir cómo proteger los derechos de los creadores, es "evidente" que hay que hacerlo.

Tresserras aseguró que la cultura", "sin matizaciones", se tiene que incorporar a todas las políticas sociales, algo que calificó tanto de "reto democrático" como de "necesidad" en la nueva economía del conocimiento que tiene que adquirir Catalunya para superar la crisis y prosperar.

La cultura, que según el conseller debe incluir también la ciencia y la tecnología, necesita que haya empresas que inviertan en ella de forma sostenida y a largo plazo, porque le "mata" que sea a corto plazo, ya que los mercados culturales están "en construcción".