Desarticulan un grupo de narcotraficantes que asaltaba a otros simulando ser policías

Encarcelado un guardia civil por dar información privilegiada a los traficantes

TARRAGONA, 14 (EUROPA PRESS)

Los Mossos d'Esquadra han detenido en Terres de l'Ebre (Tarragona) a siete integrantes de una importante banda de narcotraficantes que presuntamente asaltaba a otros grupos haciéndose pasar por policías, y además traficaba con armas.

Según informó hoy la policía catalana, el grupo actuaba, desde hacía meses, con violencia e intimidación sobre otros narcotraficantes, a los que robaba la droga o el dinero.

A los detenidos también se les atribuye los delitos de falsificación de documentos y de moneda y blanqueo de capitales, así como la extorsión a varias personas gracias a la cual obtenían grandes beneficios económicos y vehículos de lujo.

El grupo desmantelado hace unas dos semanas, claramente jerarquizado y organizado, actuaba desde hacía meses y bajo las órdenes de Roberto A.G., de 35 años, nacionalidad española y vecino de la zona.

En los siete registros domiciliarios en Sant Carles de la Ràpita, Alcanar, Ulldecona, Masdenverge y Amposta (Tarragona) se han recuperado siete armas de fuego y munición, 1.200 euros falsificados, 40.000 euros legales y 100 gramos de hachís, así como seis vehículos.

De los siete detenidos, cuatro --entre ellos el líder-- ingresaron en prisión por orden del Juzgado de Instrucción número 3 de Amposta y tres quedaron en libertad con cargos.

CABO PRIMERO ENCARCELADO

Se da la circunstancia de que uno de los detenidos y encarcelados es un guardia civil de la Policía Judicial de Tortosa (Tarragona) que presuntamente pasaba información privilegiada a los traficantes, como podía ser el desembarco de hachís en el Delta del Ebro, según explicaron a Europa Press fuentes cercanas a la investigación.

Hasta febrero, este cabo primero, apodado 'el gitano', investigaba el homicidio de un empresario de compra-venta de vehículos y su pareja en su casa de Alcanar el 4 de diciembre.

La investigación la llevaban conjuntamente los Mossos y la Guardia Civil, ya que algunos sospechosos residían en la provincia de Castellón, y concluyó en febrero con la detención de cinco personas, tres de las cuales ingresaron en prisión.

Este agente tuvo un incidente con la policía catalana pocos días antes de las detenciones por el homicidio, el 20 de enero, cuando circulaba con un vehículo camuflado y cuatro mossos de tráfico le pararon para un control de alcoholemia en la carretera N-340 en Alcanar y registraron el coche y al agente, que se identificó y estaba en acto de servicio.

El guardia civil dio una tasa de 0,0 miligramos de alcohol por litro de aire espirado, pero se quejó de la improcedencia del registro y de que los mossos le insultaron, por lo que reclamó por abuso de autoridad ante la asociación profesional Independientes de la Guardia Civil (IGC).

La policía catalana justificó el registro para verificar que se trataba de un coche oficial, ya que dos semanas antes interceptaron a un agente usando para fines particulares un vehículo policial no logotipado.

Cuando se efectuaron las detenciones por el crimen de Alcanar, en un caso bajo secreto de sumario judicial, fue la asociación IGC quien primero informó, algo nada habitual y que provocó indignación en los Mossos d'Esquadra y el juez que llevaban el caso.