El juez Giancarlo De Cataldo vuelve con 'Italia Cosa Nostra' para retratar la mafia de los 90

BARCELONA, 28 (EUROPA PRESS)

El juez Giancarlo De Cataldo presentó hoy en Barcelona su novela 'Italia Costa Nostra' en la que retrata cómo la mafia sumió a Italia en el caos político, institucional y social durante 1992 y 1993.

La novela es la continuación de su anterior publicación, 'Una novela criminal', en la que describió la caída de La Magliana, una banda que dominó la ciudad de Roma entre 1977 y 1992.

En rueda de prensa, concretó que no se trata de una novela de denuncia, sino de un relato del caos en el que "todo está escondido en las páginas", que ha tardado tres años en gestar y de la que hizo un primer redactado más largo que el propio libro.

De Cataldo insistió en la relación de las mafias con la política. "La mafia no existe sin amigos", diagnosticó, y dio por sentado que "cuando un Estado decide eliminar a una organización criminal, puede hacerlo".

El libro arranca con los asesinatos de los jueces Giovanni Falcone y Paolo Borsellino, que sientan las bases de una nueva etapa de terror impuesta por una mafia renovada. En esta trama se mezclan policías, políticos, criminales y periodistas junto a los mafiosos Angelino Lo Mastro --el renovador de la Cosa Nostra-- y el tío Cosimo.

Scialoja Nicola, que hace de puente entre el Estado y la mafia, es un personaje heredado de 'Una novela criminal'. Este libro es actualmente una serie en la televisión en Italia editada por el mismo juez. A 'Italia Costa Nostra', le auguró el mismo fin.

VACIAR EL MAR CON CUCHARITA

"Tenemos la sensación de que combatir contra la mafia es como vaciar el mar con una cucharita", dijo De Cataldo, por lo que reclamó que la sociedad se implique, consciente de que la mafia "también es un problema cultural".

Criticó que los italianos vean el peligro en "los inmigrantes y los gitanos", y apuntó que "lo que hace la mafia no se ve, y si no se ve, no existe". No obstante, subrayó que la mafia es "muy fuerte" porque trata con "gente normal que consume cocaína y al día siguiente se siente normal".

Para el juez, actualmente hay que hablar de "mafias y no de una mafia", y lamentó que éstas posean dinero "con el que pueden comprar la democracia", por lo que manifestó su temor de que las bandas empiecen a gobernar el mundo.

El juez insistió que en Italia existe una lucha constante entre policía, mafias y jueces, muchos años después de que naciera --en la unificación italiana de 1800-- como una "industria de control popular" en la que ejercían de intermediarios entre los nobles y los campesinos.

Además de juez y novelista, De Cataldo colabora en varios periódicos italianos. "El juez es hombre de orden, el escritor es anárquico", comentó para argumentar porqué ejerce de juez y de escritor en ordenadores separados.