La fiscalía colombiana le atribuye unos 400 crímenes al ex jefe paramilitar Ramón Isaza

  • Bogotá, 10 mar (EFE).- La fiscalía colombiana le atribuyó hoy unos 400 crímenes a Ramón Isaza, antiguo jefe de las desaparecidas Autodefensas Campesinas del Magdalena Medio (ACMM), dijeron fuentes de la entidad judicial en Bogotá.

La fiscalía colombiana le atribuye unos 400 crímenes al ex jefe paramilitar Ramón Isaza

La fiscalía colombiana le atribuye unos 400 crímenes al ex jefe paramilitar Ramón Isaza

Bogotá, 10 mar (EFE).- La fiscalía colombiana le atribuyó hoy unos 400 crímenes a Ramón Isaza, antiguo jefe de las desaparecidas Autodefensas Campesinas del Magdalena Medio (ACMM), dijeron fuentes de la entidad judicial en Bogotá.

"El Viejo", alias de Isaza, fue responsabilizado durante una audiencia de imputación de cargos convocada por un fiscal de la Unidad de Justicia y Paz, creada en virtud de la normativa de reinserción de las disueltas Autodefensas Unidas de Colombia (AUC).

La Fiscalía General precisó en un comunicado que el acusador le imputó al ex jefe paramilitar "ocho delitos relacionados con 147 hechos que dejaron un saldo de aproximadamente 400 víctimas".

El número de víctimas es superior al de 289 que Isaza y dos de sus principales lugartenientes admitieron el pasado 7 de febrero durante una vista judicial previa celebrada en Ibagué, la capital departamental del Tolima (suroeste).

Esa región conformaba junto a las de Caldas y Antioquia el área de operaciones de las ACMM, que desaparecieron en febrero de 2006 con el desarme de Isaza y los 990 paramilitares que tenía bajo su mando.

Isaza sostuvo hace un mes que muchas de sus víctimas eran vendedores de drogas o ladrones a quienes su grupo dio muerte en casos conocidos como de "limpieza social".

El homicidio con fines terroristas, el secuestro, la desaparición, el reclutamiento de menores y el concierto para delinquir son algunos de los cargos que afronta "El Viejo".

El ex jefe paramilitar es uno de los treinta mandos de grupos de las AUC que dejaron las armas dentro del diálogo de paz de esta organización con el Gobierno del presidente Álvaro Uribe, proceso que terminó a mediados de 2006 con la desmovilización de más de 31.000 paramilitares.