La Policía desarticula una banda internacional de narcos que blanqueó más de 10 millones de euros

Se han detenido 12 personas e intervenido 312 kilos de cocaína en Madrid y en Panamá MADRID, 19 (EUROPA PRESS) La Policía Nacional ha desarticulado una organización internacional de gran envergadura dedicada al tráfico de estupefacientes que desde el inicio de sus actividades había conseguido blanquear más de 10 millones de euros a través de sociedades mercantiles pantalla. En la operación han sido detenidas doce personas, once en la Comunidad de Madrid y una más en Bremen (Alemania). Además se han intervenido 172 kilos de cocaína ocultos en varios generadores que acababan de descargar de un contenedor en una nave industrial de Madrid y 140 kilos más de la misma sustancia ya preparados para su envío en Panamá. Se han bloqueado 53 cuentas bancarias, 11 propiedades inmobiliarias y 22 vehículos. La organización estaba codirigida por J.L.P., de nacionalidad española, y por D.L., alemán de origen colombiano, quienes actuaban de forma complementaria. El primero era el encargado de crear toda la infraestructura empresarial así como la logística necesaria para la importación de diferentes mercancías, principalmente de sudamérica. Por su parte, D.L. establecía los contactos con los cárteles de la droga encargados de suministrar el estupefaciente a la organización. Además, elegía el tipo de mercancía más adecuado para ocultar la droga con el fin de sortear los controles fronterizos y aduaneros. Para lograrlo utilizaban métodos muy laboriosos y altamente sofisticados, lo que dificultaba la detección de la droga. D.L. era también quien recaudaba, bien personalmente o mediante el empleo de terceras personas, el dinero obtenido con la distribución y venta de la droga que lograban introducir en Europa y posteriormente se lo hacía llegar a J.L. Éste, junto con sus familiares y otras personas, creaba sociedades pantalla, al tiempo que abría numerosas cuentas bancarias instrumentales desde las que transferían el dinero a los proveedores y suministradores del estupefaciente. Las primeras investigaciones, llevadas a cabo por la Comisaría General de Policía Judicial, sobre el grupo se iniciaron a principios del año 2007, al detectarse en Tenerife diversos contactos entre ciudadanos de origen colombiano, afincados en la isla y relacionados con el narcotráfico, con otros sujetos desplazados desde la península. En dichos encuentros los agentes pudieron constatar que se estaban realizando entregas de importantes cantidades de dinero. A medida que avanzaba la investigación se pudo identificar a las personas desplazadas a la isla y a los responsables de todo el movimiento de dinero, así como la diversa infraestructura comercial, mercantil y financiera que estos últimos iban creando como tapadera de su auténtica actividad criminal. BLANQUEABAN PARA OTROS GRUPOS El grupo había realizado varias importaciones de distintos tipos de mercancía desde diferentes países a modo de prueba, con la finalidad de evaluar y seleccionar la más adecuada para ocultar la droga. Al mismo tiempo pretendían comprobar la eficiencia de los métodos de control e inspección existentes, seleccionando las rutas de transporte más idóneas para introducir la cocaína. Mientras continuaban los preparativos para las diferentes importaciones, la organización establecida en Madrid utilizaba la infraestructura societaria y financiera creada por sus diferentes miembros para enviar y transferir los fondos facilitados por otros grupos criminales. De este modo financiaban sus propias operaciones con el cobro de la comisión correspondiente por la prestación de tales servicios. Para hacer llegar los beneficios procedentes del narcotráfico hasta los proveedores y suministradores colombianos necesitaban transformar las importantes cantidades de dinero que recibían en billetes "pequeños" obtenidos por la distribución y venta de la sustancia estupefaciente por otros de mayor valor. Esta actividad era realizada en diversas entidades bancarias por medio de cuentas de empresas y particulares colaboradores. Posteriormente, desde estas cuentas transferían los fondos a otras en diferentes países (mediante compensación) o trasladaban el dinero físicamente a Colombia mediante el empleo de "correos" aéreos. La investigación realizada ha permitido acreditar documentalmente que la cantidad blanqueada por el grupo supera los 10.000.000 de euros. Durante el tercer trimestre del pasado año los investigadores detectaron movimientos y actuaciones de algunos de los miembros de la organización que ponían de manifiesto la puesta en marcha de una importación "especial". Alquilaron una nave industrial en los alrededores de Madrid, lo que llamó la atención de los agentes debido a la nula actividad industrial desarrollada por las diferentes sociedades creadas. A finales del pasado año se tuvo conocimiento que la mercancía que iba a ser importada ya estaba preparada, si bien el envío iba a retrasarse unas semanas. Ya en enero, se supo que la droga había sido ya embarcada en Panamá y que tenía prevista su llegada a nuestro país, concretamente al puerto de Valencia, a finales de mes. Los detenidos comenzaron mientras a acondicionar la nave, lo que indicaba que en ese lugar podrían tener previsto recibir la mercancía. Los agentes verificaron que D.L., ante la inminencia de la llegada del cargamento, había abandonado el país con destino a Alemania como medida de seguridad. Se pidió entonces la colaboración de las autoridades alemanas al tiempo que se solicitó que se expidiera una orden de detención contra él. DROGA OCULTA EN GENERADORES Alertado por la inminente llegada del estupefaciente, J.L. se trasladó hasta la nave industrial. Poco después, llegó hasta allí un hermano suyo acompañado de otras tres personas quienes, tras observar detenidamente los alrededores, se introdujeron en la nave. Posteriormente llegó un camión con un contenedor desde el que comenzaron a descargar varios generadores diesel que transportaba como mercancía. Seguidamente, los dos hermanos se alejaron del lugar observando e inspeccionando los vehículos situados en las inmediaciones y realizando numerosas llamadas telefónicas. Ante la posibilidad de que hubieran detectado la presencia policial se activó el dispositivo que se había establecido desde primeras horas en torno a todos los integrantes de la organización. Los agentes detuvieron a las cinco personas que se encontraban en la nave y procedieron al registro de la misma y localizaron 172 kilos de cocaína ocultos en el interior de los generadores. Para recuperar la droga del interior de los motores fue necesaria la intervención del Grupo Operativo de Intervenciones Técnicas (GOIT) El resto de los integrantes del grupo fueron posteriormente detenidos. Además, D.L. fue arrestado en Alemania en virtud de una Orden Europea de Detención. El grupo desarticulado tenía preparado otro contenedor en Panamá, dispuesto para ser enviado a España a otra de las empresas creadas por los detenidos. Fue interceptado por las autoridades panameñas y también oculto en el interior de las máquinas se localizaron otros 140 kilos de cocaína. Se han intervenido y bloqueado 53 cuentas bancarias, 11 propiedades inmobiliarias y 22 vehículos. Entre los efectos intervenidos se encuentra 312 kilogramos de cocaína (172 kilos en Madrid y 140 en Panamá), 49.945 euros en efectivo, un teléfono satélit, catorce teléfonos móviles, cinco ordenadores portátiles, una máquina de contar dinero y numerosa documentación financiera y mercantil para estudio y análisis.