Pasan a disposición judicial los tres últimos detenidos por su implicación en la red de prostitución

ALMERÍA, 14 (EUROPA PRESS)

Los tres últimos detenidos, dos hombres y una mujer, por su implicación en la trama de explotación sexual y blanqueo de capitales desarticulada a mediados de abril en Roquetas de Mar (Almería) y la capital han sido trasladados hoy hasta las dependencias del Juzgado de Instrucción número 6, en funciones de guardia, donde está previsto presten declaración ante su titular a lo largo de la mañana como presuntos autores de delitos de asociación ilícita, contra los derechos de los trabajadores y prostitución.

La nueva fase de la operación, que se saldó con el ingreso en prisión de 17 personas, incluido el cabecilla de la red, J.M.C., propietario junto a su pareja, N.G.R.S.L., de uno de los siete clubes de alterne que la Policía Nacional registró, permitió arrestar el pasado día 12 a una mujer de 27 años y nacionalidad boliviana, así como a dos hombres de 29 y 42 años y nacionalidad rusa y marroquí, respectivamente.

Fuentes de la investigación apuntaron a Europa Press que a estos tres nuevos detenidos se les atribuye una relación "colateral" con la banda aunque, en principio, se les acusa de favorecer la inmigración ilegal y el ejercicio de la prostitución según las diligencias que tramita la titular del Juzgado de Instrucción número 3, que ha decretado el secreto de las actuaciones.

La jueza dictó prisión provisional para los primeros 17 detenidos en el marco de la 'macrooperación' que consiguió liberar a un total de 31 mujeres extranjeras y de la que forma parte el empleado de una sucursal bancaria a quien se le acusa de blanquear los 12 millones de euros obtenidos desde 2007.

La operación, en los establecimientos 'Volcán', 'Moonlight', '2.40', en Roquetas de Mar y 'El séptimo cielo', 'Casa del citas del Carmen' y 'Hostal Luz', en la capital, permitió la captura de uno de los cabecillas de la red J.M.C., propietario junto a su pareja N.G.R.S.L. de uno de los establecimientos. En el resto figuraban los llamados 'hombres de paja' o 'empresas instrumentales' que, con la apariencia de desarrollar una actividad normal, ocultaban la verdadera trama delincuencial.

También se procedió al registro de dos sucursales bancarias de la misma entidad en Almería para conseguir arrestar al que se supone "cerebro económico de la trama de blanqueo", cuya infraestructura económica estaba compuesta por 13 empresas tapadera. En la 'macrooperación' contra la explotación sexual fueron intervenidos, además, 35 inmuebles.

Así, sólo durante los dos últimos años, J.M.C. y N.G.R.S.L. habrían obtenido con estas actividades ilícitas unos beneficios superiores a los 12 millones de euros, en parte redirigidos a la creación de otras empresas instrumentales, la amortización anticipada de préstamos bancarios, e importantes inversiones inmobiliarias. Dos de estas inversiones, la construcción de tres chalés en la provincia de Tenerife y la compra de un hotel en Almería, se encontraban en curso y fueron frustradas por la actuación policial.