República Dominicana tiene pocas esperanzas de derrotar a los narcos, según analistas

  • Santo Domingo, 26 feb (EFE).- La penetración e incidencia del narcotráfico en "todos" los estamentos de la República Dominicana es tal, que la nación caribeña tiene "muy pocas esperanzas" de afrontar con éxito el combate a un flagelo que se nutre de la pobreza y la corrupción, según afirmaron hoy analistas locales.

República Dominicana tiene pocas esperanzas de derrotar a los narcos, según analistas

República Dominicana tiene pocas esperanzas de derrotar a los narcos, según analistas

Santo Domingo, 26 feb (EFE).- La penetración e incidencia del narcotráfico en "todos" los estamentos de la República Dominicana es tal, que la nación caribeña tiene "muy pocas esperanzas" de afrontar con éxito el combate a un flagelo que se nutre de la pobreza y la corrupción, según afirmaron hoy analistas locales.

Los últimos acontecimientos protagonizados por el narcotráfico en el país de 10 millones de habitantes han puesto en evidencia lo que para muchos parecía ocurrir en otras latitudes, amén del desamparado en que parece estar sumida la sociedad.

"Los niveles de desigualdad de este país, con una tasa de desempleo altísima entre la juventud y otros sectores, han situado al narcotráfico como una estrategia de supervivencia en los sectores de más bajos recursos", afirmó a Efe el politólogo Pedro Catrain.

El experto consideró que este factor permitirá la expansión del narcotráfico en el país, sacudido por un escándalo tras otro en ese sentido.

Las acciones del "narco" reflejan, aseguró Catrain, un control "casi absoluto" de los diferentes niveles sociales dominicanos.

"Vemos como la Marina (Armada) de Guerra, un cuerpo que había mantenido altos niveles de ética, ahora luce permeada por las acciones del narcotráfico y algo mucho peor, el poder político no reacciona a esto ni a otras situaciones similares", agregó.

El año pasado siete hombres fueron asesinados en la comunidad de Paya, en el sur del país, en un hecho en el que casi todos los acusados eran miembros de la Armada, mientras que hace dos semanas se dispuso el arresto de 22 oficiales y alistados de la policía en Puerto Plata (norte), acusados de actuar en connivencia con narcotraficantes.

El pasado día 19 un mayor de la Fuerza Aérea Dominicana (FAD) fue herido y capturado, tras dirigir un comando que asaltó a la empresa de lácteos Parmalat en el municipio de Santo Domingo Este.

Esos y otros casos, en los que se comprueba o sospecha que está oculta la mano del narcotráfico, han provocado la reacción de varios sectores nacionales como la Iglesia y organismos de la sociedad civil, que han exigido de las autoridades afrontar la situación sin más y demora y con la seriedad que merece.

El jefe de la Policía Nacional, Rafael Guillermo Guzmán Fermín, advirtió recientemente que no le temblará el pulso "para tomar cualquier tipo de decisión sin importar el rango" y recomendó a los generales tomar control de sus subalternos.

El vicepresidente dominicano, Rafael Alburquerque, dijo este miércoles que los militares envueltos en asuntos de narcotráfico y el crimen organizado "mancillan" su honor y el de la patria, y que la respuesta del Gobierno es enviar a la justicia a los uniformados vinculados a actos ilícitos.

Sin embargo, para el sociólogo Ramón Tejada Holguín la situación parece haber sobrepasado la capacidad oficial, que, aseguró, no tiene la "voluntad" para enfrentar el problema.

"Estamos hablando de una sociedad que en estos momentos no puede confiar en quienes se supone son el sostén de la seguridad ciudadana como las Fuerzas Armadas y la policía", opinó.

El también comunicador y asesor calificó de "gravísima" la situación actual, toda vez que los ciudadanos no pueden confiar en nada ni en nadie.

"¿En quién confiar?, ¿a quién apelamos?", se preguntó Tejada Holguín, quien afirmó que los casos de Paya y Puerto Plata indican "claramente" que no sólo está desprotegida la sociedad en su accionar diario, sino el propio país ante los escándalos que han sacudido a los cuerpos castrenses.

Catrain y Tejada Holguín coincidieron en que el caso del ex capitán del ejército dominicano Quirino Paulino Castillo, procesado en Estados Unidos por tráfico de drogas, "destapó" el grado de poder y corrupción que había tejido el narcotráfico en las propias narices de las autoridades.

Paulino fue apresado en diciembre de 2004 y acusado en el país de intentar introducir en Estados Unidos más de 1.300 kilos de cocaína, expediente por el que fue extraditado a esa nación, donde habría llegado a un acuerdo con la fiscalía para desenmascarar su organización a cambio de una reducción de esperada condena y la salida del país de una gran parte de sus familiares.

"Estamos hablando que instituciones tradicionalmente beneficiadas desde los estamentos de poder, ahora presentan un apetito insaciable que evidencia el grado en que han sido permeadas e infiltradas por el narcotráfico", aseveró Tejada Holguín.

Las autoridades dominicanas decomisaron 993 kilos de cocaína durante los últimos seis meses, según datos dados a conocer esta semana por la Dirección Nacional de Control de Drogas (DNCD).