Sumario del doble crimen de Olula revela que el empresario llamó a Guardia Civil antes del tiroteo

La defensa apela ante la Audiencia el auto que deniega la libertad provisional

ALMERÍA, 18 (EUROPA PRESS)

José Antonio G.G., el empresario de 47 años en prisión por el doble homicidio de dos miembros del clan de etnia gitana de 'Los Pertolos', realizó tres llamadas desde su teléfono móvil al acuartelamiento de la Guardia Civil de Olula del Río (Almería) y al móvil de dos agentes entre las 08,45 y las 09,07 horas del 18 de marzo al igual de dos de los empleados de la fábrica de mármol donde se desencadenó el tiroteo mortal, que el atestado policial data en torno a las 9,00 horas.

Así consta en parte de la documentación aportada a las diligencias previas incoadas por el Juzgado de Instrucción de Purchena, a las que tuvo acceso Europa Press, en las que se recoge cómo el acusado requirió a la Guardia Civil, cuyo puesto en el municipio dista apenas un kilómetro a pie de la sede de la planta de 'Mármoles Ballester', ubicada en el número 46 de la Carretera Alta de Olula del Río y a tres minutos en coche.

La citada documentación, en la que el letrado que ejerce la defensa de José Antonio G.G. basa parte de lo alegado en el recurso de apelación elevado a la Audiencia Provincial para solicitar la libertad provisional de su patrocinado, refleja asimismo que, tras disparar contra Juan Petronilo R.T. y Juan Petronilo R.F., tío y sobrino respectivamente, llamó a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad para informar de lo ocurrido.

En su declaración ante la juez Francisca Navarro, que el pasado día 13 dictaba un auto en el que volvía a decretar el secreto de las actuaciones tras recibir prueba documental que podría "comprometer la investigación", el imputado relató también como, al menos, uno de los empleados presenció "asustado" la violenta discusión que precedió al intercambio de tiros, por lo que, según su versión, tuvo que advertir a uno de los 'pertolos' que él "le tranquilizaría para que no avisase a nadie".

José Antonio G.G., casado y con nietos, se reafirmó en que fue el tío --Juan Petronilo R.T., de 52 años-- el que "precipitó las cosas" al efectuar "al menos tres disparos" desde el exterior de la fábrica a través de la cristalera de su despacho al tiempo que afirmó que, ya en el suelo, "aún hacía ademan de disparar".

En esta línea, justificó los dos impactos de bala que recibió el sobrino, de 19 años, en que se fue hacía su hermano, también presente y al que antes momentos antes había inmovilizado por el cuello y con un pincho largo y que algunos testigos describen "oxidado" a la altura de la ingle izquierda, y después de recibir el primer tiro esbozó el gesto "para empuñar un arma".

Esos mismos testigos, en la misma línea que José Antonio G.G., relataron ante la juez instructora que Juan Petrolino R.T. y Juan Petronilo R.F. irrumpieron "armados" en la oficina de la fábrica, con una plantilla de 17 trabajadores, para pedirle dinero y amenazándole con que, si no se lo daban, saldrían "los cuatro --en referencia también al hermano del imputado-- de aquí muertos".

Lo que a continuación ocurrió, según la versión del presunto homicida, fue una sucesión de intentos por "tranquilizar" a ambos 'pertolos'. En su declaración consta que le dijo al mayor de ellos que solucionarán "las cosas hablando. Si hay hay que buscar dinero se busca, que siempre os hemos tratado con amigos y siempre que habéis venido os hemos atendido", aseguró que le espetó cuando le solicito el dinero para sufragar los gastos de representación legal de otro miembro del clan.

El recurso de reforma elevado ante la Audiencia Provincial contra el auto que denegó revocar la prisión comunicada y sin fianza dictada el pasado día 20 para el empresario sostiene, en aras de acreditar que actuó en legítima defensa, que resulta "difícil acomodar" la reacción de una persona ante los hechos relatados cuando, además --ahonda-- "lleva siendo extorsionado desde hace aproximadamente 14 años como prueba la documentación aportada a las diligencias".

De hecho, la defensa anunció que solicitaría la citación a declarar a 14 personas, entre ellas el director de la sucursal de una entidad financiera en el municipio, para que atestigüen que estaba siendo víctima de una trama de extorsión desde 1994. La relación de testigos recoge la identidad de personas que acreditarían las "continúas amenazas y coacciones" a las que estaba siendo sometido el administrador único de 'Mármoles Ballesta SL', quien, según quieren hacer constar en la causa, habrían abonado, al margen de pagos en efectivo sin "rastro contable", al menos 480.000 euros a los integrantes de este clan con un dilatado historial delictivo.

El recurso alega, asimismo, para contrarrestar la posible obstrucción a la justicia en que se sustenta la denegación de la libertad provisional, que queda "patente "que José Antonio G.G. se mostró "colaborador en todo momento "con la Guardia Civil el día que acontecieron los hechos investigados "con anterioridad a producirse los disparos, alertando a los miembros de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado de la presencia de los fallecidos".