Una veintena de personas pide la libertad del detenido por el doble crimen de Olula (Almería)

José Antonio G.G. alegará defensa propia ALMERÍA, 20 (EUROPA PRESS) Una veintena de personas, entre familiares y empleados de la fábrica 'Mármoles Ballester SL' domiciliada en Olula del Río (Almería), se han personado hoy ante las puertas de la sede del Juzgado de Primera Instancia e Instrucción de Purchena pertrechados con pancartas en las que solicitan la libertad de José Antonio G.G., el empresario acusado de la muerte a tiros de dos miembros del clan de 'Los Pertolos' el pasado martes y que se encuentra prestando declaración ante la jueza encargada de la investigación del doble crimen. Fuentes del caso confirmaron a Europa Press que el detenido, de 47 años y experimentado cazador, llegó rodeado de un fuerte dispositivo de seguridad a dependencias judiciales procedentes de la Comandancia de la Guardia Civil en Almería pasadas las 10,00 horas en compañía de su abogado. Al parecer, José Antonio G.G. basará su testimonio en que se vio impelido en legítima defensa ya que las dos víctimas portaban armas de fuego y navajas cuando fueron a buscarle a la empresa de la que es administrador único. La declaración del presunto autor del doble crimen, sobre cuyas actuaciones el juez ha decretado secreto de sumario, contribuirá a esclarecer que pasó a partir de las 09,00 horas en la fábrica domiciliada en número 46 de la carretera alta de Olula del Río y dirimir las diferentes hipótesis que apunta a que éste, administrador único de la sociedad de responsabilidad limitada, podría estar siendo objeto de una extorsión. La Policía Local mantiene un dispositivo para reforzar la seguridad ciudadana en la localidad ante posibles represalias del clan, con un amplio historial delictivo. El fallecimiento por impactos de bala Juan Petronilo R.T. y Juan Petronilo R.F., tío y sobrino de 52 y 19 años, respectivamente, se produjo durante el tiroteo desencadenado tras una disputa previa en la que el arrestado, a quien definen como un experimentado cazador, que podría haber disparado al temer por su vida y la de su hermano. El doble crimen se perpetró minutos después de que las víctimas se personasen en la fábrica. Portaban en el momento de los hechos tanto navajas como pistolas con las que, al parecer, se encararon con un hermano del administrador, quien podría estar siendo objeto de extorsión por parte del clan. Al parecer, en un momento de la disputa y ante el temor por la integridad física y la vida de su hermano, el presunto autor de las muertes se hizo con un arma de fuego, posiblemente una escopeta de caza, y disparó contra el hombre de 52 años y el joven de 19 años, quienes murieron prácticamente en el acto. Fuentes policiales apuntaron, asimismo, que entre los miembros más jóvenes de 'Los Pertolos' y los socios de 'Mármoles Ballesta", empresa familiar, existían "desavenencias previas" que intenta aclarar la investigación de la Benemérita y el Juzgado de Primera Instancia e Instrucción de Purchena. El avisto desde la pyme dedicada a la actividad industrial de la piedra natural tallada y aserrada lo recibió medio hora después la Policía Local de Olula del Río. La empresa es de antigua constitución por lo que que, en la actualidad, no gestiona el propietario original. Según consta en el registro mercantil consultado por Europa Press, José Antonio G.G. figura como administrador único desde 2006, poco después de la Junta Extraordinaria de la empresa acordase transformar la compañía en sociedad de responsabilidad limitada. HISTORIAL DELICTIVO La Audiencia Provincial condenaba en julio de 2008 a cuatro años de prisión a un hombre y una mujer clan de etnia gitana 'Los Pertolos' por extorsionar en 2004 a un empresario británico de la construcción, residente en Arboleas (Almería), al que intimidaron para les entregará dinero y la propiedad de un vehículo del que era titular el hijo de la víctima. Además, le obligaron a firmar un contrato de trabajo y tres nominas a favor de ellos, a los que registro como trabajador de su sociedad. El Tribunal Supremo (TS) rebajaba a dos años y medio de prisión en septiembre del pasado año la pena impuesta a J.J.R.M., también miembro del clan y único condenado por el tiroteo en el que, en febrero de 2003, falleció un tío del joven y resultaron heridos de gravedad otros dos de sus familiares. El tiroteo comenzó a las 08,30 horas del 3 de febrero de 2003 cuando el joven se encontraba junto a otros familiares en la explanada delantera de su domicilio en la calle Alfarerías de Albox y comenzó a recibir disparos por parte de personas ocultas en una nave industrial próxima al lugar. Fallecieron un tío del condenado y resultaron heridos de gravedad otros dos por lo que, ante lo sucedido, J.J.R.M. y otros miembros del clan entraron en la vivienda y cogieron del armario armero varias escopetas, entre ellas, una marca bereta 92 calibre nueve milímetros parabellum que, según las pruebas balísticas, fue usada por el condenado el joven para disparar contra una tercera persona ajena a los hechos, al que las lesiones dejó en estado de paraplejía.