El Defensor del Menor destaca la ayuda de los vecinos en el cierre de la clínica de circuncisiones

  • Madrid, 11 may (EFE).- El Defensor del Menor de Madrid, Arturo Canalda, ha destacado hoy que ha sido el aviso de unos vecinos el que ha conllevado el cierre de una clínica ilegal en la que se practicaban circuncisiones a niños, y ha subrayado la importancia de la concienciación social en la defensa de los menores.

Madrid, 11 may (EFE).- El Defensor del Menor de Madrid, Arturo Canalda, ha destacado hoy que ha sido el aviso de unos vecinos el que ha conllevado el cierre de una clínica ilegal en la que se practicaban circuncisiones a niños, y ha subrayado la importancia de la concienciación social en la defensa de los menores.

Canalda se ha referido así, en declaraciones a Efe, al cierre de una clínica ilegal en el barrio de Salamanca de Madrid en la que supuestamente se practicaban circuncisiones a niños sin garantías sanitarias, tras una intervención de la Policía Municipal derivada de una denuncia del Defensor del Menor.

Ha detallado que a finales del pasado mes de marzo un ciudadano anónimo se puso en contacto con esta institución para denunciar que en un piso de un inmueble de la calle Coslada de Madrid se podían estar practicando este tipo de intervenciones, ya que los fines de semana se oían llantos de pequeños que llegaban a la vivienda acompañados por familiares, y que la abandonaban poco después.

El Defensor del Menor interpuso una denuncia ante la Policía Municipal de Madrid, que puso en marcha una investigación y pidió a los vecinos de esa zona que llamaran a un determinado teléfono cuando creyesen que se estaba llevando a cabo alguna circuncisión o práctica médica en ese piso.

Los vecinos colaboraron y finalmente los agentes pillaron "in fraganti" al médico que supuestamente practicaba las intervenciones, quien tiene la correspondiente titulación y de hecho trabaja en un hospital, según ha detallado Canalda.

Sin embargo, el piso no tenía licencia como clínica y además en el mismo no se cumplían "las más mínimas condiciones sanitarias", ya que, entre otras cosas, se practicaban las intervenciones sin guantes, ha matizado.

Canalda ha destacado "la concienciación social" ante este tipo de casos que afectan a menores, ya que "mucha gente ya no pasa por todo y los pone en conocimiento de las instituciones correspondientes", y en concreto en este caso los ciudadanos han denunciado ante el Defensor del Menor, "garantizando así los derechos de los más pequeños".

Ha subrayado asimismo la coordinación entre las instituciones, que ha permitido una actuación "ágil" en este caso.