El registro de llamadas contradice a los testigos y confirma las coartadas

  • Sevilla, 5 may (EFE).- El registro de llamadas telefónicas cruzadas la noche del crimen de Marta del Castillo contradice el testimonio de algunos testigos clave contra el asesino confeso, Miguel C.D., y aparentemente corrobora la coartada de los imputados Francisco Javier D.M., su hermano mayor, y Samuel B.P., su amigo.

El registro de llamadas contradice a los testigos y confirma las coartadas

El registro de llamadas contradice a los testigos y confirma las coartadas

Sevilla, 5 may (EFE).- El registro de llamadas telefónicas cruzadas la noche del crimen de Marta del Castillo contradice el testimonio de algunos testigos clave contra el asesino confeso, Miguel C.D., y aparentemente corrobora la coartada de los imputados Francisco Javier D.M., su hermano mayor, y Samuel B.P., su amigo.

Un informe de la Policía entregado al juzgado que lleva el caso, al que ha tenido acceso Efe, recoge que el asesino confeso, Miguel C.D., recibió en su móvil tres llamadas sucesivas a partir de la 1.37 horas de la madrugada del 25 de enero, canalizadas a través del repetidor de Camas (Sevilla), y que confirman su declaración de que a esa hora estaba en casa de su novia en esa localidad.

Sin embargo, un vecino de la calle León XIII de Sevilla ha declarado que a la 1.30 horas vio a Miguel en el pasillo del portal de su vivienda empujando una silla de ruedas con un bulto, lo que según la Policía demostraría que fue entonces cuando arrojó el cuerpo de la joven a un contenedor de basuras.

La hora fijada por este testigo está corroborada por la llamada que en ese momento hizo desde su móvil, así como por la declaración de su novia, que lo acompañaba, y por el dueño de un bar que en torno a las 2.00 horas vio a dos jóvenes empujando una silla de ruedas por la calle.

Miguel, en su última versión del crimen, manifestó que entre él y el menor de edad Javier G.M. abusaron sexualmente de Marta, la estrangularon y luego arrojaron el cuerpo a un contenedor hacia las 21.15 horas del día 24 de enero.

El informe policial recoge que Miguel realizó desde su móvil dos llamadas al de Marta, una a las 4.36 horas y otra a las 5.22 horas de la madrugada del día 25, lo que hace sospechar a la Policía que las hizo por consejo de su hermano mayor para "buscar una posible coartada" puesto que a esa hora "la menor ya había fallecido, circunstancia que conocían ambos hermanos".

En cuanto al hermano mayor también encarcelado, Francisco Javier D.M., la Policía dice que a las 20.41 horas del día 24 llamó a su novia desde el repetidor de la calle Mar Caspio, lo que lo sitúa en el domicilio de León XIII donde se produjo el crimen, pero a las 21.01 horas llamó a su ex esposa desde la antena de la Carretera de Carmona, próxima al domicilio de esta mujer, con la que cenó a continuación.

Francisco Javier realizó luego varias llamadas canalizadas por los repetidores ubicados en las proximidades del bar del barrio de Nervión donde pasó la madrugada trabajando.

Hacia las 4 horas regresó a su casa de León XIII, se enteró de que estaban buscando a Marta y entre las 4.30 y 4.57 horas llamó cinco veces a su hermano a través del repetidor correspondiente a ese domicilio.

Samuel B.P., que según la Policía ayudó a Miguel a deshacerse del cuerpo de Marta, recibió llamadas entre las 21.24 horas del día 24 y la 1.13 horas de la siguiente madrugada que lo sitúan en la barriada de Montequinto de Dos Hermanas (Sevilla), lo que confirma su declaración de que no se trasladó a Sevilla hasta las 2.20 horas para unirse a la búsqueda de Marta.

El informe recoge una llamada de Miguel a Samuel a las 00.11 horas del día 25, con una duración de un minuto y medio, que Miguel hizo desde el repetidor de Camas y Samuel recibió a través del situado en Dos Hermanas.

La Policía resalta entre las contradicciones de Samuel que declaró haberse trasladado de Dos Hermanas a Sevilla hacia las 2.20 horas del día 25 en un autobús de línea en el que dijo haber viajado solo con otro muchacho.

Dice el informe que el conductor encargado de dicho trayecto declaró haber trasladado a unas cuarenta personas, pero el listado aportado por la empresa concesionaria recoge que solo hicieron uso de dicho servicio seis viajeros.