Interpol localiza en México a una menor que fue secuestrada en Ávila por su padre hace once años

ÁVILA, 30 (EUROPA PRESS) La Interpol acaba de cerrar el caso de una niña que fue secuestrada en Ávila por su padre hace once años. El Juzgado de Arenas de San Pedro ha realizado actuaciones desde entonces y se han seguido pistas en Argelia, Francia o República Dominicana, hasta que el hombre y la menor fueron localizados en México. Sara García Rachid desapareció de su casa el 6 de noviembre de 1998. Sus padres se habían separado en octubre y su padre se la llevó aprovechando un régimen de visitas. La semana pasada fueron localizados en México y el hombre fue detenido ayer en Barajas y pasó a disposición del Juzgado de Arenas, hasta donde fue trasladado junto con la niña. Fue a buscar a la niña para pasar la tarde con ella y se comprometió a devolverla al día siguiente, pero no regresaron y la madre denunció ante la Guardia Civil que no había devuelto a la niña y que desconocía dónde podía encontrarse. Se han seguido pistas desde entonces que los situaban en Argelia, en Tizi-Ouzon Daylia; en Toulouse (Francia), o en la República Dominicana. El 1 de septiembre de 2000, el Juzgado de Arenas dictó una requisitoria internacional para su detención, sospechando que podrían estar en Francia o en el norte de África, pero en 2006 las investigaciones concluyeron que podrían encontrarse en México, por lo que se dictó una orden para que fuera detenido por la Interpol. No fue hasta octubre de 2008 cuando la policía mexicana, en colaboración con la Interpol, comunicó al Juzgado de Arenas que podría haberlos localizado. Y el pasado lunes se recibió un fax urgente informando de que vivían en Baja California, en La Paz (México), y que al día siguiente procederían a notificarles la expulsión del país. Ayer llegaron a Barajas. Según fuentes del Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León, la niña se encuentra "en perfecto estado" y finalmente se ha dejado en libertad al hombre y se ha establecido un régimen transitorio de estancias con el padre y la madre. Las mismas fuentes indicaron que no se le puede aplicar el delito de sustracción de menores, ya que en 1998, cuando ocurrieron los hechos, no estaba previsto en el Código Penal. Ha estado huido de la Justicia durante once años y el caso se considera un delito de desobediencia por quebrantamiento de una sentencia.