Jóvenes marchan en Honduras para pedir la liberación de menores secuestrados

  • Tegucigalpa, 4 abr (EFE).- Más de 2.000 jóvenes marcharon hoy en Tegucigalpa para pedir que cese la ola de secuestros en Honduras y que sean liberados, como mínimo, dos estudiantes menores de edad que están en manos de sus captores desde la semana pasada.

Jóvenes marchan en Honduras para pedir la liberación de menores secuestrados

Jóvenes marchan en Honduras para pedir la liberación de menores secuestrados

Tegucigalpa, 4 abr (EFE).- Más de 2.000 jóvenes marcharon hoy en Tegucigalpa para pedir que cese la ola de secuestros en Honduras y que sean liberados, como mínimo, dos estudiantes menores de edad que están en manos de sus captores desde la semana pasada.

La marcha la encabezó el cardenal Óscar Andrés Rodríguez, quien dijo que ya es hora de decir un "alto a la violencia en Honduras".

Agregó que quienes secuestran niños son "unos cobardes", y les pidió que se pongan "la mano en el corazón" y "liberen a los dos estudiantes" de Tegucigalpa que tienen en su poder, un niño y una adolescente de dos centros educativos bilingües.

La manifestación fue denominada "Marcha de los ramos", por coincidir, mañana, con el "Domingo de Ramos", que marca el inicio de la Semana Santa.

Rodríguez, también arzobispo de Tegucigalpa, dijo sentirse muy complacido por ver a tanto joven entregado a Cristo, y resaltó que la pequeña cinta de color amarillo que llevaban en su camisa representa su protesta contra los secuestros y todo tipo de violencia en Honduras.

El país centroamericano vive una ola de violencia que a diario deja un promedio entre diez y doce homicidios, mientras que los secuestros en lo que va del año suman 31, según fuentes oficiales.

En 2008 los secuestros sumaron unos 80, de los que algunos fueron resueltos con la intervención de la policía, mientras que en otros casos los familiares pagaron rescate a los captores y unos pocos fueron asesinados.

Este año dos de las personas que han sido secuestradas han aparecido muertas.

En uno de los casos, los familiares ya habían pagado rescate, pero su pariente apareció asesinado en el norte del país.

El Gobierno que preside Manuel Zelaya aprobó el 30 de marzo pasado una serie de medidas para frenar la ola de secuestros y el crimen organizado, que incluye la grabación de todas conversaciones y mensajes a través de las empresas de telefonía móvil.

La intervención en las llamadas telefónicas es rechazada por diversos sectores, entre ellos organismos de derechos humanos, que consideran que el Gobierno está incurriendo en espionaje y convirtiendo a Honduras en un Estado policíaco.