La Embajada en Marruecos pide explicaciones a Rabat por la decisión de no renovar la acreditación a un fotógrafo español

Hace justo un año Rabat amenazó con dejar de permitir trabajar en el país a dos periodistas de La Cope y La Ser MADRID, 26 (EUROPA PRESS) La Embajada de España en Marruecos ha pedido explicaciones al Gobierno marroquí por su decisión de no renovar la acreditación al fotógrafo español Rafael Marchante, que trabaja para la agencia Reuters y al que Rabat ha calificado de "adversario político". Una portavoz del departamento que dirige Miguel Angel Moratinos informó a Europa Press de que el embajador Luis Planas inició "gestiones al máximo nivel" ante las autoridades marroquíes desde que tuvo conocimiento de este hecho hace unos días. Entre esas gestiones, figura la remisión de una carta al ministro marroquí de Comunicación, Jalid Naciri, que no es una nota "de protesta", precisó la portavoz. Según la misma fuente, el embajador ha pedido a Rabat que explique las "razones" que le han llevado a no querer renovar la acreditación a Marchante al tiempo que le ha solicitado que intente reconsiderar tal decisión. Por su parte, la agencia Reuters tiene previsto enviar a Rabat a una responsable de relaciones públicas para entrevistarse con Naciri con el fin de intentar convencerle de que reconsidere su decisión, según informa el diario marroquí Al Massae, el de mayor tirada en el país. La no renovación de una acreditación para un corresponsal extranjero equivale a una expulsión, ya que deja de estar autorizado para trabajar como tal. "ADVERSARIO POLÍTICO" El Ministerio marroquí de Comunicación justificó ayer su decisión por el comportamiento propio de un "adversario político" que, en su opinión, ha mostrado Marchante, que trabaja para varios medios de comunicación aparte de Reuters sin que haya informado de ello al Ejecutivo marroquí, según señaló en un comunicado difundido por la agencia oficial de noticias MAP. En concreto, el Ministerio acusa a Marchante de "no respetar las reglas de la profesión" y le subraya que fue acreditado para "ejercer libremente" su trabajo en el país, "no para comportarse como un adversario político amparado por los privilegios periodísticos". Sostiene además que Marruecos proporciona a los corresponsales extranjeros "espacios de libertad acordes con los estándares democráticos internacionales" y se reafirma en que su decisión sobre Marchante es una medida "soberana fundada en la exigencia del respeto a las leyes en vigor en Marruecos y en la ética periodística". El departamento que dirige Jalid Naciri informó a las oficinas centrales de la agencia Reuters en Londres y a la delegación en Rabat de la no renovación de la acreditación al fotógrafo español y se mostró dispuesta a acreditar a cualquier otro trabajador que propongan. Hace un año, por las mismas fechas, el Gobierno marroquí comunicó a la dirección de la cadena Cope que no pensaba renovar la acreditación de su corresponsal en Rabat, Beatriz Mesa, tras haber participado en una mesa redonda organizada por la Asociación de Amigos del Pueblo Saharaui. La corresponsal de La Vanguardia y la Cadena Ser, Carla Fibla, que también participó en las mismas jornadas, se encontraba en situación similar. Las gestiones que desplegaron entonces la Embajada de España en Marruecos, arropadas días después por el propio ministro de Asuntos Exteriores y de Cooperación, Miguel Angel Moratinos, unidas a la intermediación del PP --partido hermanado con la principal formación política alauí, el Istiqlal-- lograron finalmente que Rabat renovase la credencial a las dos periodistas. El Ministerio marroquí de Comunicación explicó entonces que optó por hacer "prevalecer" la "prudencia" con respecto al caso de las dos españolas por el bien "de ambos pueblos y del futuro de las relaciones bilaterales".