La ONU advierte que el crecimiento de los cultivos de coca en Bolivia implica un aumento de la cocaína

  • La Paz, 23 mar (EFE).- El crecimiento de las plantaciones de hoja de coca en Bolivia implica "obviamente" el aumento de la producción de cocaína, según Cristina Albertín, representante de la Oficina contra la Droga y el Delito de la ONU en La Paz, en entrevista publicada hoy por el diario La Prensa.

La ONU advierte que el crecimiento de los cultivos de coca en Bolivia implica un aumento de la cocaína

La ONU advierte que el crecimiento de los cultivos de coca en Bolivia implica un aumento de la cocaína

La Paz, 23 mar (EFE).- El crecimiento de las plantaciones de hoja de coca en Bolivia implica "obviamente" el aumento de la producción de cocaína, según Cristina Albertín, representante de la Oficina contra la Droga y el Delito de la ONU en La Paz, en entrevista publicada hoy por el diario La Prensa.

"Hemos tenido un cinco por ciento de crecimiento en los últimos dos años. Eso, obviamente, significa que también aumenta la producción de cocaína", afirmó Albertín, alemana que el próximo mes será destinada a la India.

Para la funcionaria, "lo más importante es que el Gobierno controle el cultivo de la coca para que no se desvíe al narcotráfico".

"Sabemos que la política de reducción de cultivos de coca se ha consensuado, pero no hay que olvidarse de que el narcotráfico avanza", dijo.

"Uno tiene que contraponer una fuerza. Uno no puede seguir debatiendo, tratando de buscar consenso porque, entretanto, el impacto del narcotráfico se mantiene", agregó.

El Gobierno de Evo Morales defiende el consumo tradicional de la hoja de coca, materia prima para la elaboración de cocaína, por formar parte de la cultura ancestral de la región andina, donde tiene además usos rituales, religiosos y nutricionales.

Según datos oficiales, en 2008 en Bolivia se incautaron más de 25 toneladas de cocaína, más de 1.135 toneladas de marihuana, y fueron erradicadas más de 5.000 hectáreas de cultivos ilegales de hoja de coca.

Además, en los dos primeros meses de 2009, la policía boliviana antidrogas incautó casi cuatro toneladas y media de cocaína, y más de 624.000 kilos de marihuana, aunque esta última es pesada con raíces y tierra, lo que dispara la cifra.

Si bien Albertín reconoce que "está muy bien que se incaute mucha droga", ve más importante el trabajo de inteligencia y la investigación que "debe seguir", ya que estima que "de lo que se trata es de desmantelar los grupos que están detrás".

"No es suficiente tener crecientes cantidades incautadas de droga, el objetivo debería ser que no se incaute ninguna droga", apuntó la funcionaria al señalar que "si hay más incautaciones, también significa que hay más producción".

Albertín calificó de "muy grave" la suspensión en Bolivia de las actividades de la agencia antidrogas de EE.UU. (DEA, por sus siglas en inglés), decretada a finales del año pasado por el presidente Morales.

La funcionaria mostró su "preocupación" porque la salida de la DEA se pueda "traducir en menores operaciones y tal vez una mayor producción de droga" debido a que la agencia norteamericana era la que "hacía la investigación necesaria para los operativos que después ejecutaba" la policía boliviana.

"Sin la información necesaria de inteligencia, uno difícilmente puede hacer operativos", agregó, y señaló que "lo mejor sería que el Gobierno tuviera la capacidad de generar esa información".