La policía brasileña retoma el control en una zona de conflicto con los narcotraficantes

  • Río de Janeiro, 24 mar (EFE).- La Policía Militar (PM) brasileña retomó hoy el control en una favela de la suroriental ciudad de Río de Janeiro, donde cinco personas murieron la víspera durante los enfrentamientos entre policiales y bandas de narcotraficantes.

La policía brasileña retoma el control en una zona de conflicto con los narcotraficantes

La policía brasileña retoma el control en una zona de conflicto con los narcotraficantes

Río de Janeiro, 24 mar (EFE).- La Policía Militar (PM) brasileña retomó hoy el control en una favela de la suroriental ciudad de Río de Janeiro, donde cinco personas murieron la víspera durante los enfrentamientos entre policiales y bandas de narcotraficantes.

Unos 120 miembros de diez batallones de la ciudad ocuparán por "tiempo indeterminado" la favela Ladeira dos Tabajaras, zona sur de Río de Janeiro, informó este martes a periodistas el secretario de Seguridad Pública de Río de Janeiro, José Mariano Beltrame.

En el operativo policial que comenzó el sábado, cinco personas murieron y 18 fueron arrestadas, aunque siete de ellas continúan internadas en centros hospitalarios para recuperarse de heridas causadas por arma de fuego.

La acción de la fuerza pública se dio después que narcotraficantes de la favela Rocinha invadieron la vecina Ladeira dos Tabajaras con el propósito de "expandir sus negocios", pero fueron recibidos a tiros por bandas rivales, declaró Beltrame.

Las autoridades aprehendieron dos radiotransmisores, un chaleco a prueba de balas y un arsenal con siete pistolas, nueve granadas, dos fusiles, una carabina, tres escopetas, un lanzagranadas, cargadores y municiones.

El tiroteo y la persecución en helicópteros y patrullas de algunos narcotraficantes que intentaron huir provocó temor y pánico en los exclusivos barrios de Botafogo, Humaitá, Lagoa Rodrigo de Freitas y Copacabana, este último con playas que figuran entre las más famosas de Brasil.

Los pistoleros en fuga llegaron a tomar como rehenes a los obreros que construían un edificio en el barrio de Humaitá y a quienes despojaron de sus uniformes para intentar salir disfrazados.

Sin embargo, la policía sorprendió a los narcotraficantes cuando intentaban escapar y, tras una rápida negociación, los convenció de que se entregaran y liberaran a los rehenes.