Los autores de la matanza en Turquía justifican la matanza por la violación de una joven

  • Ankara, 6 may (EFE).- Dos días después de la matanza de 44 personas durante una boda en Turquía, incluidos varios niños y tres mujeres embarazadas, los atacantes han justificado sus acciones:

Los autores de la matanza en Turquía justifican la matanza por la violación de una joven

Los autores de la matanza en Turquía justifican la matanza por la violación de una joven

Ankara, 6 may (EFE).- Dos días después de la matanza de 44 personas durante una boda en Turquía, incluidos varios niños y tres mujeres embarazadas, los atacantes han justificado sus acciones:

"Alguien de la familia de Cemil Celebi (padre de la novia y jefe de la aldea de Bilge) violó a una chica de nuestra familia", afirmó a la policía el líder de los atacantes, Abdulkadir Celebi, guardia rural y emparentado con las víctimas.

"Entonces nosotros quisimos una de sus chicas como esposa para un chico de nuestra familia. Ellos no nos dieron la chica (Svegi, la novia, que murió en la matanza), sino que la entregaron a nuestros enemigos", relató el detenido, citado por el diario Hurriyet.

Explicó a continuación que él y sus cuatro hijos entraron en la casa donde se celebraba el acto religioso de compromiso para exigir su suspensión.

"Les advertimos de que sería terrible si no paraban la ceremonia. Ellos se negaron. Yo ni sé a cuánta gente matamos", dijo Celebi.

En la noche del lunes, según testigos presenciales, cuatro o cinco individuos enmascarados asaltaron dos casas de Bilge, en la provincia de Mardin, en las que se habían congregado los invitados a una ceremonia de compromiso de la hija del jefe de aldea.

Durante 15 minutos los asaltantes dispararon sus armas contra los asistentes, causando la peor matanza entre civiles jamás registrada en el país.

El ministro turco del Interior, Besir Atalay, afirmó hoy que ni como jurista ni como sociólogo puede explicarse lo ocurrido. La masacre no fue casualidad, sino "una brutalidad exhaustivamente planeada", dijo a la emisora NTV .

Las televisiones locales repetían hoy las escenas de dolor de los familiares ante las tumbas de las víctimas, que fueron enterradas a las pocas horas de fallecer de acuerdo con el rito musulmán.

Hasta el momento han sido detenidas ocho personas en relación con los hechos. Según los investigadores, los atacantes quisieron matar a todos los participantes en la ceremonia para evitar posibles represalias por la venganza de sangre que se sigue practicando en esa región kurda y, además, simular un ataque terrorista.

Según apunta el rotativo turco, detrás de la matanza se halla una lucha por la reclamación de tierras, combinada con las tradiciones sangrientas de una región que ha sido castigada en los últimos años por el conflicto entre las fuerzas de seguridad turcas y los independentistas kurdos.

Para el sociólogo Selcuk Candansayar, de la Universidad de Gazi en Ankara, el sistema paramilitar de guardias rurales, instalado por el Estado turco para combatir el terrorismo del ilegal Partido de los Trabajadores de Kurdistán (PKK), ha "roto el tradicional equilibrio y los valores en la región".

"Los guardias, que fueron endurecidos durante casi veinte años de violencia y que se acostumbraron a matanzas, violaciones y emboscadas, recibieron del Estado ametralladoras", dijo a EFE Candansayar.

Si bien es verdad que la tradición local incluye preceptos como que una chica debe casarse con el hijo de su tío y, si ésta no accede, ha de ser raptada y el padre que se niegue a entregarla asesinado, lo ocurrido en Bilge no cumple con las "costumbres éticas", ya que "nunca se debe matar a una persona que está rezando, ni a mujeres y nunca debe realizarse durante bodas o funerales", afirmó el sociólogo.

Unas 3.000 aldeas kurdas del sureste de Turquía fueron evacuadas a la fuerza durante la guerra no declarada entre el ejército turco y el PKK, que a lo largo de los años se ha cobrado las vidas de más de 40.000 personas.

Las evacuaciones han dado lugar a disputas sobre la titularidad de tierras en el momento de ser re-habitadas las aldeas.