Exjefe del fútbol de Costa Rica logra mejores condiciones de fianza en EEUU

USA Estado de Nueva York Nueva York|

Una jueza estadounidense autorizó el miércoles mejores condiciones de fianza para el exjefe del fútbol de Costa Rica Eduardo Li, 12 días después de que éste se declarase culpable de aceptar sobornos en el marco del escándalo de corrupción de la FIFA.

La decisión de la jueza Pamela Chen implica que Li, que estaba en arresto domiciliario en Nueva York, "podrá trasladarse a vivir a Miami, al distrito sur de la Florida. Con esta modificación, tendrá más posibilidad de movimiento dentro de este distrito desde las 8 am hasta las 10 pm", explicó Róger Guevara, abogado de Li, en un comunicado.

"Con esta nueva medida don Eduardo podría reincorporarse a laborar en un negocio familiar en Miami", (si es autorizado por parte de la justicia local), añadió Guevara.

El pedido de los abogados de Lin a la jueza, al que accedió la AFP, especifica que Lin tendría libertad de movimiento durante el día pero permanecería en una casa de su propiedad en Miami de 10 pm a las 8 am, vigilado de manera electrónica.

También podrá ser autorizado a trasladarse desde Miami a los distritos este y sur de Nueva York para atender audiencias del caso y reuniones con sus abogados.

Li se declaró culpable el 7 de octubre de aceptar más de un millón de dólares en sobornos en el marco del escándalo de corrupción de la FIFA, y pidió perdón al pueblo costarricense.

Presidente de la Fedefut de Costa Rica desde 2007 hasta su arresto en Zúrich en mayo de 2015, Li se declaró culpable de tres de los 14 delitos de que es acusado: asociación para delinquir, transferencias bancarias fraudulentas y conspiración para cometer un fraude bancario.

Cada uno de estos tres delitos conlleva una pena máxima de 20 años de cárcel.

Li, de 57 años, fue arrestado en Zúrich en mayo de 2015, dos días de asumir un cargo en el comité ejecutivo de la FIFA. El 18 de diciembre pasado fue extraditado a Estados Unidos. En un principio se había declarado inocente de todos los cargos.

El exmandamás del fútbol costarricense pagó en marzo una fianza de cinco millones de dólares para quedar en arresto domiciliario en Nueva York en un apartamento designado por la corte, cerca del tribunal. Entregó todos sus pasaportes al FBI, lleva un brazalete electrónico y hasta ahora permanecía bajo monitoreo por circuito cerrado de televisión las 24 horas del día.