Investigan una posible gigantesca estafa en la reconstrucción de Irak

  • Londres, 16 feb (EFE).- Las autoridades estadounidenses están investigando una supuesta estafa gigantesca relacionada con trabajos de reconstrucción en Irak tras el derrocamiento de Sadam Husein.

Investigan una posible gigantesca estafa en la reconstrucción de Irak

Investigan una posible gigantesca estafa en la reconstrucción de Irak

Londres, 16 feb (EFE).- Las autoridades estadounidenses están investigando una supuesta estafa gigantesca relacionada con trabajos de reconstrucción en Irak tras el derrocamiento de Sadam Husein.

Según informa hoy desde Bagdad el diario británico "The Independent", mandos del Ejército norteamericano podían estar involucrados en el posible mal uso de parte de los 125.000 millones de dólares destinados a ese fin.

No se sabe con exactitud cuánto dinero falta, pero un informe del Inspector General Especial de EEUU para la Reconstrucción de Irak (siglas inglesas: SIGIR) indica que puede superar los 50.000 millones de dólares, con lo que la estafa superaría a la atribuida al especulador norteamericano Bernard Madoff.

"Creo que el auténtico saqueo de Irak tras la invasión lo llevaron a cabo funcionarios y contratistas norteamericanos y no los habitantes de los barrios pobres de Bagdad", dijo al periódico un hombre de negocios que lleva trabajando allí desde el 2003.

En un caso, los auditores que trabajan para el SIGIR descubrieron el envío de 57,8 millones de dólares en efectivo al interventor estadounidense responsable de la zona centro sur de ese país árabe, Robert J Stein Jr., que se hizo fotografiar incluso junto a esa pila de billetes.

Stein Jr es sólo uno de un pequeño grupo de funcionarios estadounidenses que estuvieron en Irak y van a ser acusados de estafa y blanqueo de dinero, según "The Independent".

A pesar de las enormes sumas de dinero que EEUU dedicó a la reconstrucción de Irak desde 2003, apenas se han visto grúas en la capital excepto las dedicadas a la construcción de una nueva embajada estadounidense y las que flanquean una enorme mezquita aún no terminada que comenzó a construirse en la época de Sadam Husein.

Uno de los pocos signos visibles de la dedicación del Gobierno a la infraestructura de Bagdad es la plantación de palmeras y flores en la mediana de las principales carreteras, plantas que luego se arrancan y se sustituyen por otras nuevas unos meses después.

Según el periódico, los dirigentes iraquíes están convencidos de que el robo o despilfarro de enormes cantidades de dinero de los gobiernos de Washington y Bagdad sólo ha podido ocurrir por la corrupción de funcionarios norteamericanos.

Así, en 2004/05, todo el presupuesto del ministerio de Defensa iraquí destinado a la compra de armamento se utilizó para la adquisición de helicópteros soviéticos totalmente obsoletos y carros de combate fácilmente perforables por las balas enemigas.

En su momento se culpó a los iraquíes de ese despilfarro, pero, según el periódico, había funcionarios estadounidenses controlando el ministerio de Defensa, por lo que o bien participaron en ese engaño o demostraron imperdonable negligencia.

Hasta ahora, los funcionarios norteamericanos han sido acusados sólo de delitos de corrupción de poca monta, pero con frecuencia, dice el periódico, no se registraba el dinero pagado en efectivo.

Algunos ministros o ex miembros del Gobierno iraquí reconocen la corrupción existente en el mismo. Así, Ali Allawi, ex ministro de Finanzas afirma que Irak se estaba convirtiendo en algo así como la antigua "Nigeria, en la que se robaban todos los ingresos procedentes del petróleo".

Pero en círculos iraquíes se sospecha de la complicidad de funcionarios estadounidenses en algunos de esos manejos.

A instancias de la administración estadounidense se encargó de trabajos importantes a funcionarios iraquíes sin experiencia.

Así, el responsable de la adquisición de armas que protagonizó el citado escándalo en el ministerio de Defensa era un polaco-iraquí que había pasado 27 años fuera del país árabe y que había regentado una pizzería en la ciudad alemana de Bonn en los años noventa.