EEUU tilda de "infundadas" las acusaciones de Camboya por sus presuntos intentos de derribar a Hun Sen


MADRID|

El embajador de Estados Unidos en Camboya, William Heidt, ha tildado este martes de "infundadas" las acusaciones de las autoridades sobre la participación de Washington en un intento para derribar al Gobierno, surgidas tras la imputación por traición del líder opositor, Kem Sokha.

Heidt ha afirmado que la detención de Sokha "no le sorprendió por completo", si bien ha dicho que "sí le sorprendieron las acusaciones contra Estados Unidos en conexión con el arresto de Sokha, realizadas sin la más mínima prueba creíble".

"Se trata de acusaciones extraordinarias", ha apuntado, resaltando que "la diplomacia se lleva a cabo normalmente con un lenguaje respetuoso y cuidadoso" y que "los mensajes difíciles se entregan primero por privado".

"Los países amigos buscan siempre superar sus diferencias, pero en decenas de ocasiones durante el último año Estados Unidos ha sido objeto de acusaciones intencionadamente inexactas, engañosas e infundadas", ha subrayado.

Así, Heidt ha indicado que "todas las acusaciones que se han escuchado durante las últimas semanas sobre Estados Unidos son falsas", añadiendo que "las recientes informaciones de la prensa sobre el arresto de Sokha han distorsionado de forma intencionada lo que Estados Unidos hace en Camboya".

El embajador estadounidense ha dicho además que "los acontecimientos del último mes (...) están dañando a Camboya". "Están, poco a poco, aislando a Camboya de la comunidad internacional", ha lamentado.

"El impacto más grave es sobre la reputación de Camboya como una democracia emergente", ha valorado, recordando que "hace sólo tres meses Camboya celebró sus elecciones más libres y justas desde 1993".

"La verdad es que, si las elecciones generales se celebraran hoy, ningún observador internacional creíble las certificaría como libres, justas y el reflejo de la voluntad del pueblo de Camboya", ha sostenido.

En este sentido, Heidt ha recalcado que "pese a todos los acontecimientos de este último mes, hay tiempo para salvar las elecciones previstas para 2018, continuar el desarrollo democrático de Camboya y restaurar la relación bilateral", explicando que para ello "son necesarias acciones firmes y urgentes".

"Nos unimos a la Unión Europea (UE) para pedir la liberación inmediata de Sokha. El funcionamiento normal del mercado de los medios de comunicación debe ser restaurado. Debe cesar la presión sobre la sociedad civil", ha reclamado.

"Y quizá, lo más importante, el Gobierno, la oposición y la sociedad civil deben iniciar un diálogo sobre el futuro de la democracia camboyana en un ambiente abierto, respetuoso y libre de presiones", ha remachado.

LA DETENCIÓN E IMPUTACIÓN DE SOKHA

Un tribunal de Camboya imputó el 5 de septiembre a Sokha por cargos de traición por conspiración con una potencia extranjera, menos de dos días después de su detención en su vivienda en la capital, Phnom Penh.

La detención de Sokha --líder del Partido del Rescate Nacional de Camboya (CNRP)-- tuvo lugar poco después de que las autoridades publicaran un vídeo que demostraría que Sokha estaría conspirando para derrocar al primer ministro con ayuda de Estados Unidos, según el Ejecutivo.

El Gobierno había afirmado previamente que Sokha había violado el artículo 443 del Código Penal por "conspirar con una potencia extranjera", lo que acarrearía una pena de entre 15 y 30 años de cárcel.

En su comunicado, el Ejecutivo aseguró que el opositor había sido capturado en flagrancia, a pesar de que el vídeo tiene cerca de cuatro años y que Sokha cuenta con inmunidad parlamentaria.

El vídeo, publicado en la página oficial del Gobierno en Facebook, fue grabado en Australia por la televisión privada camboyana CBN. En la grabación, Sokha se dirige a un grupo de seguidores en idioma jemer y les explica una posible estrategia política coordinada con Estados Unidos, aunque sin mencionar un derrocamiento inmediato del Gobierno.

Sokha fue nombrado presidente del partido opositor en febrero, después de que su predecesor, Sam Rainsy, dimitiera a caus ade una legislación que prohíbe que los partidos estén encabezados por personas condenadas.

Rainsy se marchó al exilio para evitar ser condenado por cargos de difamación, que afirma que fueron presentados contra él por motivos políticos y para apartarle del partido opositor.

AMENAZA DE DISOLUCIÓN DEL CNRP

Por otra parte, el primer ministro de Camboya, Hun Sen, amenazó el lunes con disolver el CNRP si sigue respaldando a Sokha, argumentando que "si el partido político sigue bloqueando y defendiendo a este traidor, significa que el partido también es un traidor, por lo que no se debe dejar que opere en el proceso democrático de Camboya".

En respuesta, Son Chhay, un alto cargo del CNRP, afirmó el martes que la formación no boicoteará las elecciones de julio de 2018, recalcando que el partido "se presentará a los comicios pese a las enormes dificultades".

"La única opción es presentarse a las próximas elecciones", ha dicho, reiterando que Sokha es inocente hasta que se demuestre lo contrario, condenando además la decisión del Parlamento de permitir que sea juzgado pese a contar con inmunidad parlamentaria.

La tensión en el país del sureste asiático va en aumento de cara a las elecciones generales del próximo año, en las que se espera que el partido de la oposición pueda hacer frente a Sen, en el Gobierno desde hace más de tres décadas.