OEA cierra sin conclusión debate sobre crisis financiera de órganos de DDHH

USA District of Columbia Washington|

La Organización de Estados Americanos (OEA) concluyó este miércoles sin ninguna decisión un debate sobre propuestas para sacar a la Comisión y a la Corte Interamericana de Derechos Humanos de la crisis financiera que las paraliza, a pocos días del límite para fijar el presupuesto de 2017.

Los dos principales órganos regionales de derechos humanos pidieron la adecuación de su presupuesto regular para garantizar que los 34 países miembros de la OEA sean sus principales financiadores.

De esa manera buscan limitar su dependencia de fondos especiales -contribuciones voluntarias de los países miembros o donaciones de cuerpos externos a la región-, que hasta que se desplomaron este año constituían aproximadamente la mitad de su presupuesto.

El comisionado James Cavallaro, presidente de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), dijo ante el Consejo Permanente de la OEA que la propuesta presupuestaria de ambos entes era "realista", y apelando a una metáfora futbolística dijo que la "pelota" estaba ahora en el terreno de los países miembro.

La propuesta busca duplicar la asignación regular anual de los países de la OEA al sistema interamericano de derechos humanos a 18,2 millones de dólares: 11,2 millones para la CIDH, con sede en Washington, y 6,9 millones para la Corte, en San José.

Ese proyecto de recursos "nos mantendría en la capacidad ya construida (...) pero necesitamos mucho más", dijo el presidente de la Corte, Roberto Caldas.

Durante el debate los Estados reconocieron la labor de la CIDH y la Corte, y hubo consenso en la necesidad de inyectar más fondos a ambos organismos.

México y Argentina presentaron proyectos de resolución distintos pero complementarios, que plantean "duplicar" el fondo regular de la OEA a los órganos de derechos humanos "en un plazo máximo de dos años".

Pero ese proyecto estima un incremento menor al solicitado por la CIDH y la Corte.

"La nuestra va a lo inmediato, 2017, y la de México va a algo que también aspiramos, que es encontrar una solución sustentable y previsible para el sistema", dijo el representante argentino Julio César Ayala.

El embajador colombiano Andrés González reconoció, siguiendo las alusiones al fútbol, que la "pelota estaba del lado de los Estados". Por su lado, José Luiz Machado, de Brasil, subrayó la necesidad de un "juego en equipo" para revisar el problema.

La decisión se torna urgente, pues la OEA fija su presupuesto de 2017 el 31 de octubre.

Pero tras horas de discusiones, los países no acordaron la metodología para discutir la propuesta presupuestaria y concluyeron la sesión con la promesa de dar seguimiento al tema en conversaciones informales antes de reunirse en un nuevo Consejo Permanente.

La Corte y la Comisión atraviesan desde hace años una insuficiente inyección de recursos por parte de la OEA. Para compensar por años requirieron la asistencia de terceros países y organismos multilaterales, cuyas donaciones en ocasiones equiparaban o superaban los recursos regulares.

Pero en los últimos dos años las donaciones se desplomaron, especialmente los provenientes de países europeos, su mirada desviada a crisis más cercanas como la situación de refugiados o los conflictos en Medio Oriente.

La Comisión y la Corte sonaron las alarmas a inicios de 2016, señalando que la crisis amenazaba sus funciones principales.

La CIDH suspendió visitas a los países, y casi la mitad de su personal y la realización del periodo de sesiones de la segunda parte de este año estuvieron amenazados hasta que fueron cubiertos por donaciones de último minuto.

La Corte debió reducir sus sesiones, indicó su presidente. "Es el tribunal internacional con menos recursos en el mundo", afirmó.

Tras una intensa campaña regional de los órganos de derechos humanos para atraer contribuciones de emergencia, algunos países, como Panamá, Argentina, Uruguay, Estados Unidos y Canadá enviaron recursos.

La Comisión requiere la inyección urgente de recursos para atender un sistema que está colapsando: el ente recibe anualmente más de 2.000 peticiones para abrir casos y más de 800 solicitudes de medidas cautelares.

"Está en juego el futuro del sistema interamericano en términos de la estructura básica necesaria para cumplir" sus funciones, dijo Cavallaro poco antes a la AFP.