El Supremo falla que los altos funcionarios no pueden ser juzgados por presuntos abusos a detenidos tras el 11-S

NUEVA YORK, 18 (del corresponsal de EUROPA PRESS, Emilio López Romero)

El Tribunal Supremo de Estados Unidos falló este lunes en contra de que los altos funcionarios de la Administración puedan ser juzgados por presuntos abusos a detenidos tras los atentados del 11 de septiembre de 2001 en el marco de la llamada guerra contra el terrorismo.

La decisión, que ha contado con el voto a favor de cinco magistrados y de cuatro en contra, se refiere a la demanda presentada por un ciudadano paquistaní contra el ex fiscal general del Estado John Ashcroft y el director del FBI, Robert Mueller.

Javaid Iqbal, que profesa la religión musulmana y pasó varios meses en confinamiento solitario en Nueva York en 2002 antes de ser deportado a su país, había acusado a Ashcroft y a Mueller de ser los responsables del aislamiento a detenidos por sus creencias religiosas o por su raza.

La demanda acusaba a Ashcroft, a Mueller y a otros funcionarios de conspirar personalmente para violar los derechos de inmigrantes musulmanes detenidos tras el 11-S por su raza, religión o nacionalidad, y de haber sufrido abusos verbales y físicos durante su aislamiento.

La sentencia del Supremo da marcha atrás a un fallo anterior de un tribunal de apelaciones que había permitido seguir adelante con el juicio contra el ex fiscal general del Estado y el todavía director del Departamento Federal de Investigaciones.