EULEX tiene "información" sobre la existencia en Albania de centros en los que se extraía órganos de serbios

BELGRADO, 15 (EUROPA PRESS)

La misión policial, judicial y aduanera de la UE en Kosovo (EULEX) ha admitido que "dispone de informaciones" sobre la existencia en el norte de Albania de una supuesta sala de cirugía clandestina, la llamada 'Casa Amarilla', en la que hace aproximadamente diez años se extrajeron órganos de serbios y de otros no albaneses que habían sido previamente secuestrados en Kosovo, según informó hoy la agencia serbia de noticias Tanjug.

La portavoz de EULEX, Karin Limdal, admitió que la misión "tiene informaciones" tanto sobre la 'Casa Amarilla' como sobre un centro de torturas próximo a la ciudad albanesa de Burel y explicó que los fiscales están reuniendo datos para establecer si hay pruebas suficientes para abrir una investigación al respecto.

"Este tipo de crímenes no se pueden solucionar sin cooperación regional", declaró la portavoz a la emisora alemana 'Deutsche Welle'. Por ello, precisó, el jefe de EULEX, Yves de Kermabon, se ha desplazado por la zona para buscar la cooperación de las autoridades.

La Fiscalía del Tribunal serbio para Crímenes de Guerra ha asegurado que en la 'Casa Amarilla' y en otros centros del norte de Albania se cometieron crímenes contra serbios y no albaneses secuestrados previamente en Kosovo. Se cree que numerosas personas fueron torturadas y asesinadas en esos campamentos y que sus órganos fueron extraídos y vendidos a traficantes internacionales.

Hace aproximadamente un año, el fiscal serbio para Crímenes de Guerra inició una investigación sobre el secuestro de serbios por parte de las milicias del Ejército de Liberación de Kosovo (ELK), algunos de cuyos comandantes ocupan importantes cargos en la actual administración kosovar.

Las informaciones habían procedido de los investigadores del Tribunal Penal Internacional para la antigua Yugoslavia (TPIY), según los cuales decenas de serbios secuestrados por el ELK habían sido trasladados en 1999 a Albania y posteriormente asesinados. Los hechos habrían sucedido después de los bombardeos de la OTAN contra Yugoslavia, cuando Kosovo ya se encontraba bajo administración internacional.

La propia Carla del Ponte, antigua fiscal jefe del TPIY, admitió en su libro 'La Caza', publicado hace un año, que había sido informada del secuestro de más de 300 serbios que posteriormente fueron asesinados con el objetivo de traficar con sus órganos. Las víctimas habrían sido trasladadas a campos de concentración en el norte de Albania en los que se seleccionaba a los más jóvenes y sanos para extirparles sus órganos. Pese a estas informaciones, la Fiscalía del TPIY no actuó en este caso.