Los ministros de Justicia iberoamericanos apuestan por la cooperación y homogeneización de los delitos

LISBOA, 4 (De la corresponsal de EUROPA PRESS, Patricia Ferro)

Los países iberoamericanos apuestan por la "cooperación" y la "homogeneización de los delitos" para combatir el crimen organizado transnacional, afirmó hoy en Lisboa el secretario general de la Conferencia de Ministros de Justicia Iberoamericanos, Víctor Moreno Catena.

La reunión de Lisboa "ha supuesto un hito importante en la vida de la organización" porque han adoptado decisiones sobre "dos grandes temas" que ya venían de la conferencia de Costa Rica, pero se concretaron hoy: la lucha contra la delincuencia organizada transnacional y las bases para armonizar los tipos delictivos, explicó Moreno.

En lo que se refiere a la lucha contra la delincuencia, se ha firmado un memorando de entendimiento para reforzar la cooperación jurídica entre la red europea de justicia (Eurojust) y la Iberoamericana (Iber-Red). El objetivo es reducir al máximo los espacios de impunidad penal a nivel internacional, en asuntos como la droga, el terrorismo, el narcoterrorismo o la trata de seres humanos.

El ministro de Justicia español, Francisco Caamaño, explicó que lo que se pretende "es poner en común mecanismos de cooperación jurídica que nos permitan a todos combatir las nuevas formas de delincuencia y de criminalidad que superan las fronteras de los Estados" y también "para mejorar la calidad de la justicia en nuestros países".

Para ello, se pretende instrumentar la persecución de esos delitos, con el objetivo de agilizar y facilitar los trámites. En ese sentido se han aprobado un documento base para la lucha contra el crimen organizado. En él, además de la coordinación de los equipos de investigación, del uso de las órdenes de detención en marcos supraregionales, también se habla de agilizar los procesos de extradición y de la legalización de la videoconferencia en los procesos judiciales.

Respecto a la extradición, España, Portugal, Brasil y Argentina están realizando una propuesta de extradición simplificada, "una ibero-orden, muy parecida a la de la Unión Europea, pero ampliada a América Latina", explicó el ministro de Justicia portugués, Alberto Costa. Además, también abarca la tramitación electrónica de los pedidos, lo que "nos hará ganar mucho tiempo".

También han creado un protocolo para la regulación de la videoconferencia. "Es mecanismo muy útil, que aligera la carga de los juzgados y la vida de mucha gente que necesita comparecer pero se encuentra en otro país", explicó Catena.

En general, dijo, la aplicación de las nuevas tecnologías en la justicia es una buena arma para combatir el crimen organizado y por ello "los ministros han avanzado con una declaración, 'la declaración de Lisboa', sobre innovación en materias de justicia" que se presentará a los jefes de Estado y de Gobierno en la cumbre Iberoamericana de Estoril, a finales de noviembre.

NORMAS PENALES SIMILARES

Otro de los asuntos fundamentales de esta reunión y de los objetivos del memorando de entendimiento firmado con Eurojust, es "hacer que nuestras normas penales se parezcan cada vez más, para que esas tareas de intercambio sean más fáciles y eficaces entre todos" y para que, en los dos lados del Atlántico, "los delincuentes no encuentren lugares de impunidad", anunció el secretario general de la conferencia.

De Lisboa, dijo, han salido "las bases para uniformar, harmonizar y homogeneizar los tipos delictivos que más afectan a la seguridad y preocupan a los gobiernos, como el cibercrimen, el tráfico de drogas, la trata de seres humanos, o la asociación ilícita".

"Hay que conseguir hablar un lenguaje común, para que esos delitos signifiquen lo mismo en todos los países. El objetivo es que la regulación penal no dificulte la persecución, sino que sea un factor de seguridad en la persecución de los delitos", afirmó Catena.

En ese sentido también se manifestó el ministro de Justicia portugués, que recalcó de la conferencia de Lisboa, en la que estuvieron presentes 15 países de los 21 que integran esta organización, ha salido el apoyo "al combate al crimen trasnacional y al recurso de las nuevas tecnologías en la justicia".

Pero de Lisboa también salió la decisión de poner en marcha "el observatorio de la justicia iberoamericana", anunció Catena. Éste, "no tendrá la finalidad de inspección o de poner nota, y sí será un instrumento que sirva de ayuda a los países que quieran realizar alteraciones de su sistema judicial, para tener como ejemplo lo que los vecinos ya han hecho y no se comentan los mismos errores", explicó el responsable.

Además, también se acordó el intercambio de nuevas tecnologías en materia judicial, ya que "es imperiosa la necesidad a ellas para rescatar a la justicia y responder rápidamente a las necesidades de los ciudadanos y de las empresas", argumentó el ministro luso, que ha firmado acuerdos para colaborar, en ese sentido con Costa Rica.

La Conferencia de Ministros de Justicia de los Países Iberoamericanos es una organización internacional creada en 1992 por el denominado "Tratado de Madrid", que agrupa a los ministerios de Justicia e instituciones homólogas de los 21 países de la comunidad iberoamericana: Argentina, Brasil, Bolivia, Chile, Colombia, Costa Rica, Cuba, Ecuador, El Salvador, España, Guatemala, Honduras, México, Nicaragua, Panamá, Paraguay, Perú, Portugal, República Dominicana, Uruguay y Venezuela.

El objetivo de este organismo es la promoción de los derechos de los ciudadanos y la calidad y transparencia de los servicios judiciales, así como la lucha contra la impunidad mediante la generación de alianzas estratégicas entre los Estados para la lucha contra el crimen organizado.

La conferencia se reúne de forma plenaria cada dos años. En medio, las decisiones son adoptadas por una comisión delegada, compuesta por cinco países que representan a la totalidad, Argentina, Cuba, Ecuador, Honduras y Portugal.