La defensa de Ricci y Perelló recurrirá la sentencia que les condena a tres meses de cárcel porque "no hubo imprudencia"

La acusación particular muestra su "satisfacción" ya que pidió la condena por delito imprudente y la sentencia "así lo recoge" PALMA DE MALLORCA, 27 (EUROPA PRESS) Rafael Perera, abogado del ex director gerente de la Fundación Hospital de Manacor, Carlos Ricci, y del ex responsable de mantenimiento de este centro, Antoni Perelló, condenados a tres meses de prisión por un delito contra los derechos de los trabajadores, anunció hoy que interpondrá un recurso de apelación ante la Audiencia Provincial por considerar que el contenido de la sentencia emitida hoy "no se ajusta a la realidad ni a derecho". Así lo indicó en declaraciones a Europa Press, en las que señaló que está estudiando la resolución, dada a conocer esta mañana por el juzgado de lo Penal número 1 de Palma, y que considera probados los riesgos a los que estuvieron expuestos los trabajadores del hospital durante los dos años -de 1998 a 2000- por el mal funcionamiento de la cámara esterilizadora, que emanaba óxido de etileno, considerado cancerígeno. Ante los hechos que el juzgado determina como probados y por los que se considera a ambos acusados autores de un delito contra los derechos de los trabajadores en su modalidad imprudente, Perera, quien ya pidió durante el juicio la libre absolución de sus patrocinados, aseveró que los hechos "no han sido valorados como se debía" y en la conducta mostrada por Ricci y Perelló "no hubo ningún tipo de imprudencia". El letrado recriminó de este modo que "se ha infringido un precepto del Código Penal" en relación con la imprudencia que se les atribuye en su actuación, y apuntó que en los próximos días, una vez estudiada por completo la resolución judicial, interpondrá el recurso de apelación para pedir que los dos acusados sean absueltos, para lo cual dispone de diez días de plazo. SATISFACCIÓN DESDE LA ACUSACIÓN PARTICULAR Por su parte, fuentes del despacho que se personó como acusación particular en el proceso en representación de UGT, mostraron, también a Europa Press, su satisfacción por el resultado "a salvo de un estudio más detenido de la sentencia", al recordar que durante el juicio el abogado Jaime Campaner pidió con carácter subsidiario la condena por delito imprudente, de modo que la sentencia "acoge nuestra pretensión". Asimismo, consideraron "normal" que la pena sea baja, ya que han transcurrido diez años desde la comisión del delito, mientras que se les ha impuesto la mínima de tres meses, multa, inhabilitación y costas porque "no hay razón alguna para imponer más", al indicar que la máxima en este delito imprudente es de tan sólo seis meses de prisión. Cabe recordar que la pena de tres meses de prisión contrasta con la que solicitó UGT, representada en la vista oral por Jaime Campaner, quien reclamó año y medio de cárcel y una multa de diez meses e inhabilitación durante el tiempo de duración de la condena. Tanto el fiscal presente en el juicio, Miguel Ángel Anadón, como Campaner mantuvieron a lo largo de la vista oral que la actuación de los dos inculpados se debió a la "desidia" de ambos a la hora de acabar con las fugas del aparato defectuoso, al anteponer criterios económicos "a la salvaguarda de los trabajadores". Por el contrario, Perera defendió que nunca existió un riesgo real para los empleados del centro hospitalario.