El presunto guardia nazi Demjanjuk apelará su extradición

CHICAGO (Reuters) - John Demjanjuk, acusado de haber sido guardia de un campo de concentración nazi, perdió la petición de aplazar su extradición a Alemania, donde se enfrenta a cargos por la muerte de 29.000 judíos, pero apelará esa decisión en la corte federal el lunes, dijo su hijo.

Demjanjuk, de 89 años, ha pedido a la Junta de Apelación de Inmigraciones que aplace su extradición en espera de una moción para que sea reabra el caso. El viernes, el organismo negó la petición, diciendo que es improbable que se reabra la causa, aunque técnicamente esa moción todavía está pendiente.

John Demjanjuk hijo dijo que su padre presentaría un recurso ante el Tribunal de Apelaciones estadounidense.

"Nuestra presentación será el lunes", dijo a Reuters el sábado.

Demjanjuk, que según su familia tiene mala salud, fue sentenciado a muerte en Israel en 1988, acusado de ser un guardia sádico conocido como "Iván el Terrible" en el campo de concentración de Treblinka, donde murieron 870.000 personas.

La máxima corte de ese país determinó más tarde de que él no era "Iván el Terrible". Sin embargo, EEUU le despojó de su ciudadanía, diciendo que había trabajado en otros tres campamentos y que ocultó esa información cuando ingresó a Estados Unidos en 1951.

El ucraniano de nacimiento niega cualquier participación en el Holocausto y ha dicho que fue reclutado en el Ejército ruso en 1941, que se convirtió en prisionero de guerra alemán un año después y sirvió en los campos de prisioneros alemanes hasta 1944.

"La historia mostrará que fue víctima de los alemanes en 1942, una víctima del Departamento de Justicia alemán y estadounidense cuando fue extraditado a Israel sólo para ser absuelto, y ahora una vez más una víctima de los alemanes en el 2009", dijo Demjanjuk hijo en un comunicado emitido el viernes.

Dijo que su padre, un trabajador jubilado de una fábrica de coches en Ohio, sufre una enfermedad que requiere tratamiento de por vida y que los fiscales alemanes que buscan juzgarlo deberían enviar un doctor. Trasladarlo o encarcelarlo violaría los estándares internacionales contra la tortura, sostuvo.