Absuelven a un marroquí acusado de falsificar tarjetas y hacer operaciones fraudulentas en su tienda

MÁLAGA, 6 (EUROPA PRESS)

La Audiencia Provincial de Málaga ha absuelto a un marroquí acusado por el fiscal de falsificar o manipular tarjetas de crédito y hacer operaciones fraudulentas en su tienda, ubicada en el municipio malagueño de Marbella, al considerar que "no se ha practicado prueba de cargo suficiente" para condenarlo.

Según la sentencia, a la que tuvo acceso Europa Press, el acusado y su esposa eran los titulares de un establecimiento de ropa femenina en el que entre los meses de octubre y diciembre de 2000 "se realizaron numerosas operaciones comerciales con tarjetas de crédito falsificadas, duplicadas o sustraídas a sus propietarios".

Las operaciones se hicieron con un datáfono vinculado a la cuenta abierta para ese negocio por el acusado y su mujer. Se declara probado en la resolución que al menos 15 operaciones, valoradas en 36.000 euros, no fueron realizadas por sus dueños, y más de 60, por valor de más de 120.000 euros, no llegaron a hacerse efectivas.

No obstante, para la Sala, "no ha quedado acreditado que el acusado por sí solo o en connivencia con otras personas falsificase, duplicase o sustrajese las tarjetas de crédito ni que las operaciones no respondiesen efectivamente a operaciones reales de compra venta de artículos en el establecimiento comercial".

El Tribunal señala que "pese a las vehementes sospechas en cuanto a la autoría del acusado, ciertamente no se ha producido prueba de cargo bastante para enervar la presunción de inocencia" y "no quedó probado debidamente" quiénes fueron los perjudicados, ya que "en ningún momento se ha formulado reclamación por parte de las entidades bancarias ni se ha identificado a los titulares perjudicados".

El hombre reconoció las ganancias obtenidas por ser mercancías de coste elevado y admitió que "no en todos los casos pedía la identificación al cliente". Asimismo, apuntó que en dos operaciones que fueron rechazadas él mismo presentó las tarjetas en el banco y argumentó la transferencia de 6.000 euros de su cuenta a la de su esposa en el pago que ella había hecho por unas mercancías.

La Sala indica que "es difícil entender cómo un comerciante medio, diligente y de buena fe no llega a sospechar" ante las "numerosísimas operaciones que fueron rechazadas en tan corto espacio de tiempo" y apunta que "tampoco parece muy razonable" que aparezcan cargos que superen los 12.000 euros en el mismo día y por el mismo cliente con "minutos de diferencia".

A pesar de esto, en la sentencia se incide en que "en ningún momento se ha acreditado" la participación del acusado y se precisa que el informe policial y la declaración del agente "constatan que no se ha tenido conocimiento de cuál puede ser el punto de compromiso o lugar donde se falsificarían y confeccionarían los duplicados de las tarjetas".