Fiscalía mantiene peticiones que suman 11 años para los dos acusados por la estafa inmobiliaria de Pasa S.L.

Los afectados aseguran que los procesados ocultaron la situación de la inmobiliaria y no les ofrecieron avales bancarios como garantía

VALLADOLID, 15 (EUROPA PRESS)

El Ministerio Fiscal acordó mantener su petición de siete años de cárcel para el administrador único de la constructora Pasa S.L, Florentino P.L, y de cuatro años para su colaborador e intermediario inmobiliario, Luis Andrés H.F, como autores de un delito continuado de estafa cometido entre los años 1999 y 2000, periodo en el que percibieron más de medio millón de euros de una veintena de clientes por la construcción de viviendas que no llegaron a ejecutar al destinar, presuntamente, el dinero recibido a condonar deudas de la mercantil.

En concreto, al primero la acusación pública le imputa un delito continuado de estafa o, alternativamente, un delito continuado de apropiación indebida, con la petición en ambos casos de siete años de cárcel, multa de 9.000 euros e inhabilitación para cualquier actividad relacionada con la construcción y la promoción inmobiliaria, mientras que al segundo le pide cuatro años y multa de 7.200 euros como cooperador necesario del primero de ambos delitos o, alternativamente, dos años si fuera condenado por encubrimiento.

En caso de fallo condenatorio, el constructor habría desembolsar indemnizaciones por valor de 570.000 euros, cantidad de la que, subsidiariamente, habrían de responder la inmobiliaria Pasa S.L. y el otro coacusado, según informaron a Europa Press fuentes jurídicas.

Por su parte, y frente a la petición absolutoria de ambas defensas, la acusación particular, en representación de la veintena de afectados, retiró contra ambos la imputación por delito de falsedad documental--pedía año y medio de cárcel y multa de 8.100 euros--pero mantuvo la petición de seis años de prisión y multa de 16.200 euros para cada uno de ellos por el delito continuado de estafa.

Durante la segunda jornada del juicio que se celebró en la Audiencia de Valladolid, los compradores afectados 'desfilaron' por la Sala para relatar cómo acudieron a las oficinas de Pasa S.L, en la calle Divina Pastora, tras ver las promociones proyectadas en la calle San José de Calasanz y en el Pago de Cañada de Fuente Amarga, en los barrios de Delicias y San Isidro, respectivamente, y cómo ya a la hora de suscribir los contratos los acusados obviaron el trámite de ofrecerles avales bancarios como garantía del dinero desembolsado, al tiempo que les ocultaron en todo momento la catastrófica situación económica de la promotora y les dieron largas hasta el último momento, aún a sabiendas de que los solares habían sido embargados y subastados.

SÓLO RECIBOS

En este sentido, la hija de uno de los afectados, Ana A.S, recordó, en declaraciones recogidas por Europa Press, que su padre, al igual que la mayoría de los afectados, fue atendido en las oficinas por el intermediario Luis Andrés H.F-----éste aseguró el primer día que su papel se limitó a buscar solares para edificar--y que fue con esta persona con la que suscribió el contrato de compra-venta de un piso, garaje y trastero, sin recibir a cambio aval bancario alguno y tan sólo recibos de las cantidades desembolsadas.

Tiempo después, tras comprobar que las obras apenas llegaron a la cota cero, fueron citados a una notaría de la calle Santiago, al igual que otros compradores, donde se les informó de la posibilidad de que otra empresa, Zener, siguiera la obra con un sobrecoste de un 20 por ciento o bien de la devolución del dinero con intereses. A esa reunión siguió otra posterior en las oficinas de la inmobiliaria, donde, según la testigo, entre risas de los responsable de la empresa se enteraron de que la plaza de garaje no había existido nunca en los planos.

La afectada, al igual que el resto, denunció que los dos acusados y un tercero, el abogado Juan Manuel M.H, quien al inicio del juicio quedó libre de cargos por una errónea aplicación del principio acusatorio, siempre les dieron largas, no les informaron de la grave situación económica de Pasa S.L. y mantuvieron oculta la imposibilidad de seguir adelante con el proyecto, "incluso a posteriori de haber tenido acceso a una nota simple informativa en el registro que demostraba que el solar de Delicias había sido embargado, subastado y era ya propiedad de otra persona".

En lo que discreparon padre e hija fue en su apreciación sobre el fin perseguido por los acusados, ya que mientras el primero no tuvo reparo en declarar que no cree que "desde el principio tuvieran el propósito de quedarse con el dinero y luego se torcieron las cosas", la segunda afirmó que "todo era una farsa desde el principio, una encerrona".

Otro de los afectados explicó tener una "espina muy grande en el corazón" por haber invertido la herencia de su padre en una plaza de garaje que no se ejecutó y varios más coincidieron al señalar al abogado Juan Manuel M.H, ya exculpado de los hechos, como quien actuaba como "interlocutor válido de Pasa y quien parecía que era el que cortaba la baraja".