Teruel recibirá 80.000 kilos de alimentos, procedentes del FEGA, para repartir entre los necesitados

TERUEL, 8 (EUROPA PRESS)

El Banco de Alimentos de Teruel y Cruz Roja, con la colaboración de Caritas Diocesana de Teruel, se encargarán de repartir los 80.000 kilos que llegarán a la provincia procedentes del Fondo Español de Garantía Agraria (FEGA). El reparto se dividirá en cuatro fases, la primera de las cuales comenzará a finales de este mismo mes.

Un total de catorce variedades de productos que pretenden responder a las necesidades alimenticias de cualquier tramo de edad. Las previsiones hablan de que más de 4.000 personas se beneficiarán de estas ayudas, a través de treinta organizaciones, congregaciones o asociaciones. Además, Caritas, repartirá directamente a particulares necesitados.

El vicepresidente del Banco de Alimentos de Teruel, Pedro Casas, destacó, en rueda de prensa, que es más fácil que la organización haya pasado al Banco provincial puesto que eso "da más facilidad para relacionarse con empresas de la provincia que puedan donar sus excedentes, pero también para poder intercambiar los excedentes con otros Bancos de Alimentos de provincias cercanas".

Además, apuntó que su intención es la de conseguir ayudas y aportaciones de empresas de la provincia, para "no limitarnos al reparto puntual de esos camiones que llegarán cuatro veces al año, sino captar también excedentes que tienen empresas, para mantener un flujo de reparto de alimentos más diario".

Por eso, hizo un llamamiento a las empresas y cooperativas de la provincia de Teruel "que pueden estar realizando labores de producción de alimentos y que pueden tener excedentes". Además, recordó que las empresas que realizan este tipo de aportaciones tienen deducciones fiscales.

Por su parte, la directora de Caritas en Teruel, María Victoria Cañada, señaló que la crisis ha llevado a que Caritas recibiera el año pasado, hasta un 24 por ciento más de peticiones de ayuda que en 2007. En total, atendieron a 991 personas sin hogar y a 128 familias. Además, apuntó que "si las cosas continúan como hasta ahora", a finales de este año, las peticiones habrán crecido un cuarenta por ciento. Precisamente es lo que ha llevado a Caritas de Teruel a incrementar, dentro de sus presupuestos, la partida anual destinada a atención primaria.

Las personas demandantes de ayuda, no sólo quieren alimentos, sino también pañales o incluso ayuda para pagar determinadas facturas. También se ha incrementado la demanda de mujeres que quieren participar en los talleres de empleo que desarrolla Cáritas.

Según Cañada, esa cifra ha aumentado a raíz de que "sus maridos hayan perdido el trabajo". Y es que, son muchas las familias que están acudiendo por primera vez a Caritas Diocesana, también jóvenes que no encuentran su primer empleo.

Cañada también apuntó que la situación podría empeorar a partir del verano, "cuando se terminen las prestaciones por desempleo que están cobrando algunas personas que han perdido su trabajo".