La madre de un joven asesinado en cárcel de Badajoz pide que el culpable "cumpla íntegra" la pena de 20 años

BADAJOZ, 26 (EUROPA PRESS) La tercera vista oral contra A.R.P, convicto sevillano de 32 años, acusado de ser el presunto autor de la muerte del pacense D.S.O, quien falleció en septiembre de 2006 en el patio de la cárcel de Badajoz tras recibir dos puñaladas en el corazón, se celebra hoy en la Audiencia Provincial de Badajoz. La madre de la víctima, que tenía 26 años cuando falleció, esperaba hoy , acompañada de sus otros hijos, fuera de la sala donde se está desarrollando el proceso para declarar ante el juez y los miembros que componen el jurado, encargado de deliberar si el reo que se sienta en el banquillo es o no culpable de los hechos que se le imputan. Esta mujer, Antonia Ortega, que al igual que su hijo es natural de la población pacense de Villar del Rey, aseveró a Europa Press Televisión que espera y desea que el verdugo que arrebató la vida a su hijo "cumpla íntegra" la pena que solicita la acusación particular y la fiscal, que es de 22 años de cárcel. "Hemos pedido la máxima pena que la ley permite que es de 22 años , aunque como máximo podrá cumplirá 20" de prisión, precisó, antes de manifestar sus deseos de que el agresor además sea privado de la opción de salir al patio con otros reos, "por mí que la cumpla íntegra y que no tenga la oportunidad, siquiera de salir al patio", apuntó. A PUNTO DE CUMPLIR CONDENA Por otro lado, recordó que su hijo cumplía un año de privación de libertad "por delitos leves", relacionados con drogas y malos tratos, y que apenas le quedaban "unos días" para salir de la prisión de Badajoz, cuando el acusado presuntamente le asestó las puñaladas con un pincho, elaborado con uno de los barrotes de la celda que ocupaba, tras discutir con la víctima a la que al parecer reclamó "una cajetilla de tabaco", en compensación por haberle cortado el pelo. Al respecto, informó de que su abogado está pidiendo la "responsabilidad subsidiaria del Estado" por negligencia y falta de vigilancia al reo que se sienta en el banquillo de los acusados, que es un preso considerado "peligroso", pues, tal como han reconocido hoy en sus declaraciones funcionarios de la cárcel donde ocurrieron los hechos, sobre el acusado pesan sendos delitos por asesinato y éste no debía estar compartiendo módulo con internos que no son considerados peligrosos. Asimismo, esta mujer considera que las autoridades penitenciarias tardaron mucho tiempo en comunicar a la familia la muerte de David, ya que desde las 17,00 horas, cuando ocurrió la agresión, ellos no tuvieron noticias de lo acontecido hasta las tres de la madrugada. Además, consideró que la atención médica llegó tarde, pues al parecer, no había ningún médico en la cárcel y lamentó que su hijo no fuera trasladado al Hospital Infanta Cristina de Badajoz hasta las 18,30 horas, una hora después de recibir las puñaladas. Nerviosa y visiblemente emocionada, esta progenitora explicó que "todos" en la familia "están mal" por lo sucedido y apostilló que su marido no se ha podido personar en el juicio por estar en tratamiento médico tras "repetidos intentos de suicidios". PRESUNTO ASESINO SE DECLARA INOCENTE Cabe recordar que el juicio comenzó el martes con la declaración del presunto asesino, que no reconoció ser autor del delito que se le imputa. Y durante la jornada de ayer declaró el director del centro penitenciario, quien explicó que el preso peligroso había sido trasladado junto a otros presos comunes, por temor a que se fugara. Durante la jornada de hoy uno de los funcionarios de la cárcel que el día de la muerte del joven estaba de servicio, confirmó la versión del encargado del centro penitenciario de Badajoz, pero observó que pese a que sobre A.R.P. recaía una orden especial de seguimiento por su condición de preso reincidente, ésta orden no les fue transmitida ni tenida en cuenta cuando se trasladó al presunto homicida al nuevo módulo. Por su parte, la defensa pide la absolución de su cliente, al negar que éste haya sido el autor de la muerte del joven. El juicio continuará mañana con la declaración de los forenses. El juez del tribunal no ha permitido el acceso de las cámaras al interior de la sala y el acusado permanece esposado y escoltado en todo momento por tres agentes de la Policía Nacional.