Tribunales.- El jurado declara culpable de asesinato al acusado de matar a su pareja con 33 puñaladas

Las acusaciones piden que se le condene a 25 años de prisión, la pena máxima, y destacan la "frialdad" demostrada por el procesado MÁLAGA, 26 (EUROPA PRESS) Un jurado declaró hoy por unanimidad culpable de asesinato al hombre de nacionalidad rumana acusado de matar a su novia, clavándole 33 veces unas tijeras en la casa en la que éste residía en Marbella (Málaga). Tras el veredicto, las acusaciones destacaron la "frialdad" demostrada por el procesado en todo momento y pidieron para él una condena de 25 años de prisión, la pena máxima por este delito. Los miembros del Tribunal entendieron probado por unanimidad y con firme convicción que el hombre, de 29 años, tenía la intención de matar a su pareja, con la que tuvo una relación durante dos años y dos meses, aunque no llegaron a convivir juntos. Esa intencionalidad la consideran acreditada por una conversación telefónica del acusado y destacaron "la agonía" que sufrió la mujer, de nacionalidad ecuatoriana, hasta su muerte. Asimismo, consideraron "totalmente probado" la alevosía en sus actos, por la inspección ocular de la Policía que revela que "la víctima no tenía posibilidad de escapatoria y no tuvo ocasión de defensa", cuando recibió un golpe y quedó en estado de shock, clavándole las tijeras "en vida". También concluyeron que "se ensañó", utilizando, según los forenses, una "fuerza brutal". Según la calificación del fiscal, a la que tuvo acceso Europa Press, "en ningún momento atendió las reiteradas súplicas que por su vida realizó la joven". En este punto, los jurados se mostraron de acuerdo, por otra conversación telefónica en la que comentó: "Ella me dijo que no la matara", y descartaron que actuara de forma pasional, como argumentó la defensa y el acusado, que dijo que lo hizo por celos. El Tribunal popular consideró probado también que el procesado no consumía drogas, porque no hay restos en la casa y por la prueba realizada en un cabello; y que no actuó bajo los efectos del alcohol; rechazando así dos atenuantes planteadas por la defensa. Además, concluyeron que no facilitó la labor de búsqueda, sino "la dificultó, al sacar todo el dinero para huir" y no querer entregarse. Por último, se mostraron en contra de la remisión de la condena y del indulto. Los hechos ocurrieron el 22 de octubre de 2007, cuando el hombre inició una discusión por celos, en la que le golpeó y luego le clavó las tijeras. Éste reconoció los hechos en el juicio, aunque manifestó que actuó movido por celos, porque ella le dijo que su jefe le había prometido comprarle una casa y sacarla de la pobreza y por eso quería romper con él. PENA MÁXIMA Tras la lectura del veredicto, el representante del ministerio público modificó su petición de pena, que inicialmente era de 20 años, y solicitó una condena por la pena máxima, 25 años de cárcel, porque los hechos son "especialmente reprochables y de máxima gravedad, ejecutados con frialdad y sin que la víctima tuviera oportunidades". "La respuesta del Estado debe ser la misma que él le dio a ella", apostilló. El fiscal solicitó 200.000 euros de indemnización para la familia. Tanto la acusación particular como el Abogado del Estado y la Junta de Andalucía se adhirieron a la petición de prisión, aunque la letrada de la familia solicitó como indemnización 300.000 euros. La defensa se opuso a todos. Asimismo, se celebró una vista para prorrogar la prisión del acusado mientras que la sentencia que aún tendrá que dictar la presidenta del Tribunal del Jurado, fijando la pena según los argumentos del veredicto, sea firme.