Un jurado declara culpable al joven acusado de matar de una puñalada a otro en Benalmádena

MÁLAGA, 5 (EUROPA PRESS)

Un jurado popular declaró hoy culpable de un delito de asesinato, por mayoría de siete votos a dos, a un joven acusado de matar de una puñalada a otro, menor de edad, hechos ocurridos sobre las 06.20 horas del 18 de noviembre de 2007 a la salida de una discoteca de la localidad malagueña de Benalmádena.

Así, a la hora de tomar una decisión, los miembros del Tribunal popular han tenido en cuenta la declaración de la testigo presencial de los hechos, quien, según el veredicto leído hoy, testificó "de manera coherente y lúcida" desde el principio de la instrucción y señaló "sin dudas" al acusado como autor.

Asimismo, los jurados consideraron probado, según los testimonios, que el acusado, en compañía de otro joven, menor de edad por horas, que fue absuelto por un juzgado de Menores --aunque la sentencia está recurrida--, tuvieron un altercado previo con dos parejas que conocían al fallecido.

Señalaron que existe una sucesión cronológica de acontecimientos, tras ese incidente, como es el apuñalamiento, la llamada de la testigo presencial a los servicios médicos y, posteriormente, la llamada del acusado al seguro del coche, ya que tuvieron un accidente de tráfico en la huida.

Además, se opusieron a la concesión del indulto y a la suspensión de la ejecución de la pena que le imponga el magistrado-presidente del Tribunal del Jurado en la sentencia que tendrá que dictar ahora tras la lectura del veredicto, que tuvo lugar en una sala con nueve agentes, tanto de la Policía Nacional como de la Guardia Civil, y con una selección de personas por ambas partes para evitar incidentes.

Tanto el ministerio fiscal como la acusación particular, en representación de los padres del joven fallecido, mantuvieron sus peticiones de 17 y 20 años de prisión, respectivamente, para el acusado; al igual que la defensa, que mantuvo su escrito en el que consideraba inocente a su patrocinado, por lo que no entró en la cuantía de la pena a imponer.

El acusado, que se puso a llorar nada más escuchar el veredicto, ha mantenido desde el principio su inocencia y, en su derecho a la última palabra, dio el pésame a la familia de la víctima y aseguró que sentía mucho la muerte, pero insistió en que no fue el autor del apuñalamiento y pidió que se buscara al culpable.

A la salida del juzgado, el padre del fallecido esperó poder volver a la normalidad y que "la juventud se lo piense cuando salga a la calle con una navaja" y, aunque aseguró que la familia está "fatal", también dijo ponerse en la piel de los padres del acusado "porque cuando pasa una cosa de estas se rompen dos familias".

"Ellos por lo menos lo van a poder ver en la cárcel cuando quieran, pero nosotros sólo podemos ir al cementerio, como vamos a ir ahora, a decirle que por fin se ha hecho justicia y que siempre estará con nosotros, en nuestros corazones, porque me quitaron un hijo, un amigo, un confidente, la alegría de la casa", aseveró entre lágrimas.