Condenado a 16 años por asesinar de un navajazo en el corazón a un joven en un pub del barrio bilbaíno de Zorroza

La Audiencia de Vizcaya, que también condena a un año a una mujer por encubrimiento, destaca "la peligrosidad criminal" del acusado

BILBAO, 6 (EUROPA PRESS)

La Audiencia Provincial de Vizcaya ha condenado a un hombre, JL.L.G., a 16 años de cárcel por el asesinato con alevosía de un joven soldado de 23 años al que en 2007 asestó un único navajazo en el pecho que le atravesó el corazón en una discusión en un pub del barrio bilbaíno de Zorroza. La sentencia, que también ha condenado a un año de prisión por encubrimiento a MC.C.R. -cuñada del procesado-, destaca "la especial peligrosidad criminal" en el acusado.

La resolución judicial ha sido dictada por el magistrado-presidente José Ignacio Arévalo después de celebrarse un juicio con jurado desarrollado el mes pasado, que establece los 16 años de cárcel para el procesado, la inhabilitación absoluta por se periodo de tiempo y la indemnización indemnizar con 120.000 euros a los padres de la víctima y con 20.000 al hermano.

El acusado, de 23 años, junto a su cuñada, condenada por encubrimiento al haber escondido el arma del crimen, deberán, además, pagar las costas procesales, incluidas las de la acusación particular.

Según ha quedado probado, los hechos ocurrieron el 4 de marzo de 2007, alrededor de las cinco de la madrugada, en el 'Pub Cooppy', situado en el interior de las 'Galerías Omega' del barrio bilbaíno de Zorroza.

La víctima se encontraba en compañía de unos amigos cuando, "como consecuencia de una bebida que se había caído", se produjo una discusión verbal con el condenado, después de la que ambos se dirigieron al exterior del establecimiento hostelero.

"Antes de salir al exterior, en el descansillo existente entre la puerta y la galería, el acusado, haciendo uso de la navaja de hoja metálica monocortante de 10 centímetros de largura y unos 10 milímetros de anchura que portaba en la mano izquierda, asestó a la víctima una única puñalada a la altura del pecho, mortal de necesidad al afectar al corazón, causando un hemopericardio agudo, deviniéndose al poco tiempo la víctima y falleciendo en el acto", señala la sentencia.

La agresión se produjo "sin que la víctima tuviera, en ningún momento, ninguna posibilidad de defensa, por lo sorpresivo del ataque y las circunstancias del lugar en el que se produjo el apuñalamiento", que "no permitía la visión del ataque".

La resolución juddicial destaca que el procesado, "bien buscó intencionadamente o bien se aprovechó" de la "situación de indefensión" en que se encontraba la víctima, "actuando con la serenidad necesaria para darse cuenta de que, con ella, aseguraba la ejecución de su intención de matar".

Tras clavar la navaja en el pecho de la víctima, varias personas que acompañaban al malherido y otras que se encontraban en las inmediaciones "trataron de evitar" que el agresor huyera, por lo que éste se refugió, de nuevo, en el pub junto con su novia y su cuñada.

ESCONDIDOS EN EL BAÑO

Los dos condenados se introdujeron en el baño del local hostelero, mientras el dueño del pub cerraba la persiana de acceso. Finalmente, ante la presencia de la Ertzaintza, todos salieron y los agentes comprobaron cómo la mujer que se había encerrado con el agresor en el baño había tratado de esconder la navaja lanzándola tras una máquina recreativa.

El acusado reconoció desde el inicio ante los agentes de la Ertzaintza que había sido el autor de los hechos que causaron la muerte del varón al que propinó el navajazo.

El magistrado-presidente del Tribunal del jurado señala que el condenado no ha mostrado durante el proceso "ninguna voluntad de reparación de daño causado", por lo que "el arrepentimiento" que supuestamente demostró en el juicio oral "carece de virtualidad alguna".

"VIOLENCIA INJUSTIFICADA"

Asimismo, destaca que los hechos supusieron "una reacción extraordinariamente violenta e injustificada como modo de solventar un incidente realmente nimio, lo cual revela una especial peligrosidad criminal" del procesado.

El Ministerio Fiscal había solicitado una pena de 16 años y seis meses de prisión para el acusado y 21 meses para la encubridora. Por su parte, la acusación particular había fijado su petición en 17 años para el varón y un año para la mujer.

Los dos condenados, de los que el hombre se encuentra ya prisión provisional, podrán interponer contra esta sentencia un recurso de apelación ante la Sala de lo Civil y Penal del Tribunal Superior de Justicia del País Vasco (TSJPV).