Dos años de prisión por agredir a golpes y patadas a su mujer a la que además hirió con una navaja

La sentencia suspende la pena de cárcel a condición de que no vuelva a delinquir y haga cursos educativos sobre violencia de género

SANTANDER, 27 (EUROPA PRESS)

La titular del Juzgado de lo Penal número 3 de Santander ha condenado a dos años de prisión a un hombre que agredió a su mujer a golpes y patadas y que después la hirió en la mano con una navaja.

La sentencia, hecha pública hoy, y que acuerda la suspensión de la pena privativa de libertad a condición de que el inculpado no vuelva a delinquir en el plazo de tres años, señala que el condenado, Daniel E., de 33 años de edad y nacionalidad rumana, se encontraba afectado por una intoxicación etílica no plena cuando inició una discusión con su cónyuge, en el domicilio familiar en el que residen situado en la localidad de Polanco.

En el transcurso de la discusión, el procesado golpeó a su pareja en el rostro, tirándola al suelo, donde le dio diversas patadas. Además, y con una navaja de unos 10 centímetros de hoja que portaba, pinchó a la víctima en el dorso de la mano, causándole una herida incisa de 3 centímetros, que precisó de puntos de sutura, lesión de la que la mujer tardó en curar un total de 10 días no incapacitantes, restándole como secuela una pequeña cicatriz en la zona.

El acusado, que se encuentra privado de libertad por estos hechos desde el momento de su detención, el día 13 de febrero de este año, ha sido condenado, como autor de un delito de violencia de género, en la modalidad de lesiones, y con la concurrencia de la circunstancia atenuante de comisión de los hechos bajo la influencia del consumo de bebidas alcohólicas, a una pena de dos años de prisión.

Igualmente se le prohíbe acercarse a una distancia no inferior a 200 metros o comunicarse con la víctima durante un periodo de cuatro años, así como tener o portar armas durante tres. Además, deberá indemnizar a su mujer con la cantidad de 600 euros, más intereses, por las lesiones causadas, y abonar las costas procesales.

La misma sentencia acuerda la suspensión de la pena privativa de libertad impuesta al acusado condicionado a que éste no vuelva a delinquir durante el plazo de tres años, y a que cumpla el resto de las penas impuestas, y a la realización de cursos educativos en materia de violencia género.