Los vecinos de Tetuán que presenciaron la muerte del joven dominicano aseguran que fue "a sangre fría"

MADRID, 21 (EUROPA PRESS) Luisito, un joven dominicano de 23 años que volvía de pintar la casa donde vivía con su mujer embarazada de ocho meses, se encontraba alrededor de las diez de la noche de ayer charlando con unos amigos en la confluencia de las calles Topete con Carnicer del distrito de Tetuán, cuando un hombre de 38 años de edad le pidió la documentación ,y acto seguido, "a sangre fría" sacó un arma de fuego asestándole dos disparos en la cabeza. En declaraciones a Europa Press Televisión, un testigo y amigo de Luis, aseguró que "un hombre con mal aspecto" fue a pedirle la documentación, aprovechando un momento en el que el grupo de jóvenes se dispersó quedándose solo el fallecido. Entonces, mientras éste se identificaba, "de forma brutal, sacó una pistola y le pegó dos tiros en la cabeza". En ese momento, la gente empezó a gritar y correr para esconderse en los locales de la zona. Mientras, el asesino huyó calle abajo pasando justo por detrás del testigo, que aturdido y asustado se acercó para ver quien era el joven que se encontraba tendido en el suelo rodeado por un gran charco de sangre. Al cerciorarse de que era su amigo, decidió junto a un grupo de jóvenes que se encontraban allí, seguir al presunto agresor y llamar a la policía para indicarle la posición. Gracias estas indicaciones, una patrulla de la Policía se desplazó hasta el lugar del tiroteo y detuvo al presunto autor del suceso, Luis T.C. un vigilante de seguridad de 38 años de nacionalidad española que, en el momento del arresto, llevaba encima el arma del homicidio y fue trasladado a la comisaría de Tetuán. "Si no fuera por nosotros, la policía no le hubiera cogido", puntualizó el testigo. Por otro lado, el director de guardia de Samur-Protección Civil, Carlos Barra, explicó que a la llegada del Samur, el joven se encontraba tirado en la vía pública inconsciente y presentaba "dos orificios de entrada en la nuca causados por un arma de fuego con abundante sangrado", entonces, los efectivos sanitarios consiguieron estabilizar al joven y trasladarlo hasta el Hospital Clínico, donde falleció en torno a la medianoche. LOS VECINOS PIDEN JUSTICIA Sus vecinos y amigos han colocado en el lugar del incidente una foto de Luisito con flores y velas para pedir justicia y para que las autoridades "tomen cartas en el asunto". "Luisito era una persona servicial, muy trabajador y comunitario que no se metía con nadie y todo el barrio le conocía", señaló un vecino. Por último, Deni, un vecino y amigo del fallecido, aseguró que pensaba que era un policía de incógnito porque el presunto agresor "llevaba desde las cinco de la tarde como esperando a alguien para hacerle un seguimiento" y hablando por el móvil con una mano metida en el bolsillo de la sudadera donde "se le notaba un bulto". "Estoy destrozado, no entiendo como una persona humilde y que no es conflictiva, le haya pasado esto", concluyó.