Ochoa, fallecido hace un año tras una brutal paliza

TOLEDO, 5 (EUROPA PRESS)

La plaza de la Virgen de los Remedios de Sonseca (Toledo) se llenó hoy de familiares y amigos de José Félix García-Ochoa, fallecido hace un año tras sufrir una brutal paliza, durante un acto silencioso en el que se honró su memoria y al que asistieron, según fuentes de la Policía Local consultadas por Europa Press, unas 800 personas.

El acto, que se desarrolló entre las 17.00 y las 17.30 horas, incluyó la lectura de un manifiesto, al que dio lectura la hermana del fallecido, Nuria García-Ochoa, quien recordó la figura de su hermano --que hoy habría cumplido 31 años-- y mostró su intención de "seguir velando por una justicia justa" y confiando en ella.

Según explicó Nuria García-Ochoa a Europa Press, en el manifiesto quiso recordar que la mayoría de los jóvenes apuestan "por una convivencia pacífica", manifestar su apoyo a otras familias de ciudades como Valencia o Madrid, que han pasado por circunstancias similares y a las que han ayudado y seguirán ayudando; y agradecer las muestras de cariño que han recibido durante este año.

El comunicado concluyó afirmando que "a José Félix no se le va a apagar nunca la sonrisa" porque su familia y amigos "seguirá siempre luchando por eso", palabras que, según García-Ochoa provocaron los aplausos de las personas congregadas en la Plaza --entre las que figuraban distintas autoridades a título personal--, gracias a cuya presencia se sintieron "muy, muy arropados".

José Félix García-Ochoa falleció el 4 de abril del 2008, en el Hospital Virgen de la Salud de Toledo, tras permanecer más de un mes en coma a consecuencia de una brutal paliza, por la que fueron detenidos tres jóvenes.