Osakidetza implanta un dispositivo para evitar agresiones a sus profesionales

  • Vitoria, 10 abr (EFE).- El Servicio Vasco de Salud, Osakidetza, ha implantado un dispositivo en los ordenadores de las consultas de Guipúzcoa y Álava para evitar agresiones a sus profesionales, ante el aumento de las conductas violentas de los pacientes en los últimos años.

Osakidetza implanta un dispositivo para evitar agresiones a sus profesionales

Osakidetza implanta un dispositivo para evitar agresiones a sus profesionales

Vitoria, 10 abr (EFE).- El Servicio Vasco de Salud, Osakidetza, ha implantado un dispositivo en los ordenadores de las consultas de Guipúzcoa y Álava para evitar agresiones a sus profesionales, ante el aumento de las conductas violentas de los pacientes en los últimos años.

Se llama "botón del pánico" y es una ventana permanece abierta en el escritorio de los ordenadores de los centros de salud, por si un médico, enfermera o cualquier profesional de Osakidetza necesita lanzar un "SOS" al resto de compañeros.

Cuando se pulsa el "botón del pánico" desde una consulta, el resto de ordenadores reciben la alarma y saben en qué lugar hay un problema con un paciente violento. Entonces, acuden en su ayuda.

Guipúzcoa ha sido el primer territorio en usar este dispositivo, que hace unos días ha llegado también a Álava. En la Comarca de Bilbao están estudiando seguir los mismos pasos que sus vecinos.

A Alfonso Casi, responsable del Centro de Salud Lakuabizkarra, de Vitoria, la medida le parece "suficiente" para prevenir agresiones y no ve necesario que se tengan que contratar guardas jurado en los centros de salud.

"Si alguien va armado a una consulta, ahí no hay nada que hacer aunque haya guardas jurado", ha advertido en declaraciones a EFE.

En el centro de salud de Vitoria que él dirige las agresiones son una cuestión "anecdótica y muy puntual" pero disponer de este dispositivo de alarma puede ser "una herramienta útil para casos totalmente excepcionales y que se producen de forma esporádica", ha opinado.

El último informe del Colegio Oficial de Médicos de Álava advierte de un incremento de las agresiones a facultativos en la Comunidad Autónoma Vasca en los últimos 20 años. Un 3 por ciento anual.

Para Carmen Vide, responsable de Salud Laboral del Sindicato de Enfermería SATSE, las enfermeras y el personal de ambulancia son los dos colectivos que más riesgo corren de sufrir una agresión de un paciente, más que los facultativos, "porque estamos en primera fila".

En declaraciones a EFE, Vide ha aplaudido el paso dado por Osakidetza para prevenir agresiones mediante el llamado "botón del pánico" y ha aconsejado a que se dé un salto más y se introduzca la figura del "comunicador".

Se trataría, según ha explicado, de que "personal sanitario con capacidad comunicativa atienda a los familiares de los pacientes durante las esperas quirúrgicas que son muy largas y en las urgencias, para informar y atender a estas personas, de forma que se rebajen los niveles de ansiedad y de angustia, y se minimice el riesgo de agresiones".

La responsable de Salud Laboral de SATSE ha indicado también que las agresiones y los insultos verbales suelen ser más habituales cuando el profesional que les atiende es una mujer.

No obstante, ha advertido de que muchos profesionales no llegan a presentar la denuncia porque no quieren facilitar sus datos personales al denunciado, por el miedo a represalias.

En este sentido, ha considerado que si fuera la empresa, en este caso Osakidetza, quien interpusiera la denuncia, habría más denuncias ante los juzgados.

"Lo que peor se lleva en nuestra profesión son amenazas del tipo 'sé donde vives, voy a por ti' porque te sientes intimidado y depende de quién te lo diga y cómo de lo diga puedes pensar que lo va a hacer", ha señalado.

Este tipo de situaciones crean "mucho estrés" en el personal sanitario y son "una de las causas de baja laboral en algunos casos y de tratamiento psicológico", ha indicado.

Vide ha opinado que la obligación de prevenir este riesgo es de la empresa, por tanto, ha abogado porque exista la presencia disuasoria de guardas jurado en cada centro de salud.