La jueza continúa estudiando el expediente para la posible apertura de la fosa de García Lorca

GRANADA, 14 (EUROPA PRESS)

La titular del Juzgado de Instrucción 3 de Granada, Aurora María Fernández García, continúa estudiando el expediente para la posible apertura de la fosa en la que supuestamente se encuentran los restos del banderillero Francisco Galadí y el maestro republicano Dióscoro Galindo, que podrían estar enterrados con los de Federico García Lorca y los de Joaquín Arcollas, fusilados en la madrugada del 19 de agosto de 1936.

Según informaron a Europa Press fuentes judiciales, será una tarea que le lleve bastante tiempo, teniendo en cuenta el volumen de la documentación con la que cuenta, entre la que se encuentra la personación como acusación popular de la Asociación granadina para la Recuperación de la Memoria Histórica y la particular de los familiares de Galadí y Galindo.

El Decanato de Granada recibió en la última hora de la tarde del 1 de abril la causa que remitió el juez Baltasar Garzón después de que el magistrado se inhibiera en favor de los juzgados territoriales para la investigación de las fosas del franquismo el pasado mes de noviembre. Por reparto, le correspondió al Juzgado de Instrucción 3 de Granada, que habrá de estudiar ahora si admitir la petición de la ARMH y las familias de los enterrados con Lorca o archivar el asunto.

Fue el pasado 12 de septiembre cuando familiares de Galindo y Galadí presentaron en la Audiencia Nacional una demanda para poder recuperar los restos de sus antepasados, frente al "silencio" de los herederos de Lorca.

La nieta del maestro republicano, que estuvo arropada por el historiador Ian Gibson y varios miembros de la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica, defendió que la solicitud presentada ante el juez Baltasar Garzón era la "última salida" tras muchos años reclamando la exhumación. En todo ese tiempo, "ha ganado" la oposición de la familia del escritor a buscar la fosa pero ahora "tendrá que ser al revés", mantuvo Galindo.

Tras la presentación de la demanda, Laura García Lorca, sobrina del poeta, mostró días después su "temor" a que la apertura de la fosa común se convierta en un "espectáculo", por lo que exigió entonces "todas las garantías de privacidad".